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Música espiritual para las ánimas

El coro de Riola trata de evitar que la tradición del día de difuntos se difumine ante Halloween

Instantánea de un momento durante la ceremonia. | LEVANTE-EMV

El Coro «Aura» de Riola celebró el pasado día 31 de octubre un acto conmemorativo de la celebración del día de Todos los Santos. Tuvo lugar a las 20:00 horas en las puertas del cementerio de la localidad y consistió en un concierto de música clásica y un recital de poesía. Una ceremonia puramente espiritual con la que sus inspiradores pretendían preservar la costumbre del profundo respeto y la sacralidad que tradicionalmente ha conllevado el día de difuntos en nuestro país, costumbres que han acabado difuminándose a consecuencia de la introducción de modelos anglosajones como el que representa Halloween.

La coral «Aura», cuyos componentes son vecinos de Riola, Sueca y Polinyà, ofreció un breve concierto en el que se interpretaron obras de compositores tan célebres como Beethoven y Mozart, entre otros. Además, se contó con la presencia de la poeta riolense María José Merino, quien recitó varias poesías de su propia autoría, como «La última pregunta», «Puerta a las estrellas» o «Estación de cruce» mientras se improvisaban de fondo melodías de piano que añadieron calidez.

Esta es la primera vez que se realiza un acto de este tipo en la localidad de Riola, cuya puesta en marcha además no fue publicitada por expreso deseo de sus organizadores, pues deseaban «estrenarse» en la intimidad y evitar, por la Covid-19, posibles masificaciones de asistentes. La hora elegida para el inicio del acto fue la de las 20:00 horas, cuando ya hay oscuridad, porque desde el coro se deseaba poder realizar el acto «con cirios encendidos, pues nuestra tradición dice que la luz de los cirios iluminan a los difuntos en su camino de visita hacia nosotros», aseguran los organizadores.

El acto tuvo muy buena aceptación. Muchos espectadores manifestaron su satisfacción por una ceremonia «que hizo llorar de emoción». A ello se le sumó que, gracias a las gotas de lluvia que cayeron, se acentuó aún más el carácter solemne del acto y su «romanticismo».

En esta ocasión, la ceremonia se realizó a las puertas del camposanto pese a que «el lugar idóndeo hubiera sido dentro del recinto como sí se hace en otros lugares del país, como por ejemplo en Galicia, pero no se nos ha permitido si no lo hacemos de día», aseguran. Los integrantes del coro prevén volver a realizar este acto para el próximo año «al que sí daremos difusión para que asista todo el que quiera si la situación sanitaria por fin lo permite».

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