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El Guadassuar acoge al niño molesto porque no le dejaban jugar en Alzira

El club lamenta que el padre utilizara el cáncer para criticar una decisión deportiva

asdasdasdasdasdkjsaldas lkajd lkajda lkadas lkasd alskdas | NOMBRE FEQWIEOTÓGRAFO

«El Guadassuar le ha devuelto la alegría a mi hijo, el lunes empezó a entrenar con ellos y disfrutó muchísimo. Nos han dicho que esta semana van a esperar para que vaya conociendo a los otros niños y la próxima empezará a jugar. Estoy muy agradecido». Jorge Sirvent, el padre que denunció que su hijo estaba siendo discriminado en la escuela del Ciutat d’Alzira tras haberse recuperado de un cáncer ya que no había sido convocado en toda la temporada, ha solicitado la baja en el club tras recibir la invitación de la escuela de fútbol del Guadassuar, equipo al que ya se ha incorporado.

Sirvent detalló que tras la publicación de su queja en Levante-EMV recibió la invitación de directivos del Guadassuar para que su hijo, de 12 años, se incorporara «sin siquiera preguntar cómo está el niño y para que juegue de lo que quiera». Ha aceptado el ofrecimiento. «Es un equipo admirable, quieren que todos los niños se lo pasen bien», indicó.

Por su parte, el Ciutat d’Alzira Fútbol Base, que por boca del director de la escuela ya había rechazado las acusaciones, emitió un comunicado en el que lamenta profundamente que el progenitor del portero del Infantil C utilizara la enfermedad del cáncer para criticar que su hijo no estuviera siendo convocado, una decisión que atribuyen a motivos estrictamente deportivos. La junta directiva argumenta para rebatir esta crítica que tras el parón provocado por la pandemia, y por tanto después de la operación en la que habían extirpado el músculo posterior de la pierna derecha, el niño «disputó la totalidad de partidos de la competición regular» y solo se perdió los cinco últimos de la Liga Plata por una lesión en la mano que se produjo en mayo de 2021.

La junta directiva incide en que también en pretemporada el niño disputó partidos amistosos y que fue en el momento de hacer las fichas cuando, «al encontrarnos con ocho porteros para tres equipos», se le comunicó que no tenía sitio y, a pesar de ello, los padres compraron el uniforme de la escuela «por su cuenta y riesgo» y solicitaron que se le hiciera la ficha por si en algún momento de la temporada pudiera tener alguna oportunidad.

Sirvent niega este extremo y señala que el niño pasó la revisión médica con el Ciutat d’Alzira e incluso el club le emplazó a elegir dorsal y adquirir la equipación y que fue a posteriori con la llegada de nuevos jugadores cuando plantearon desde el club que no continuara. En cualquier caso, la directiva niega haber dado instrucciones al entrenador para que el niño no jugara -alegaba un problema de adaptación del fúbol 8 al fútbol 11- y si bien emplazaba al jugador a seguir esforzándose y lamentaba el «malentendido» que se ha podido producir, la familia ha acabado por cambiar al niño de club.

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