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Agreden a un niño en un colegio de Alzira y la madre deplora la pasividad

Los padres quieren emprender acciones legales al frenarse el protocolo contra el acoso escolar por falta de un documento

Exterior del colegio Federico García Sanchiz. | LEVANTE-EMV

«Le dieron patadas hasta en el DNI». Con estas palabras describe una madre la agresión que, según su denuncia, recibió su hijo de diez años en el colegio Federico García Sanchiz de Alzira hace varias semanas. La progenitora explicó ayer a Levante-EMV que ahora está dispuesta a emprender acciones legales al considerar que el protocolo contra el bullying del centro ha fracasado.

Aunque los hechos sucedieron hace varias semanas, Amparo aseguró que Adrián (nombres, ambos, ficticios para proteger la identidad del menor) sufre el acoso de un grupo de niños desde hace, al menos, dos años. «Mi hijo saca buenas notas y nunca se ha metido con nadie. Pero desde hace tiempo me contaba que, algunas veces, recibía algún insulto o patada, pero que en el colegio todo quedaba arreglado después de hablar con las maestras y los otros niños», detalló Amparo.

Estos episodios llenaban, gota a gota, el vaso de paciencia de la madre, que se colmó con el último y más grave de todos. «Fui al colegio a recogerlo y yo no sospechaba nada porque ninguna maestra vino a contarme lo que había pasado. De camino a casa, Adrián me dijo: ‘¿Sabes a quién han puesto un parte hoy?’. Yo ya imaginaba que habría sido al niño más conflictivo y me lo confirmó. Al preguntarle el motivo me dijo que porque le había pegado en el colegio, pero no me dio detalles», indicó.

No fue hasta la tarde, el momento en el que el padre llegó a casa, cuando el niño desveló lo ocurrido. «Mi hijo estaba en el patio y estos niños empezaron a pegarle, pero una compañera lo vio y avisó rápidamente a una maestra. Adrián, que es muy noble, dijo que no había pasado nada, que solo estaban jugando. Pero más tarde, cuando estaba bebiendo, se cruzó de nuevo con ellos. Salió corriendo por las escaleras, pero entre cuatro le dieron patadas hasta en el DNI. Tenía moratones en las piernas y también en la espalda», explicó Amparo.

«No quiere ni ir de excursión»

Al día siguiente, cuando fueron al colegio a pedir explicaciones por lo ocurrido, los padres reclamaron la expulsión de los niños y avisaron a la dirección de que iban a denunciar los hechos. «La directora nos pidió que no lo hiciésemos, que siguiésemos el protocolo antibullying del centro y aceptamos. A la semana siguiente nos llamó para decir que se había paralizado porque se había olvidado de adjuntar un documento. Llevamos varias semanas sin que se haya hecho nada y tenemos la sensación de que nos han tomado el pelo, no entendemos que esto se haya quedado así, sin más. Ahora estamos dispuestos a denunciarlo ante la policía, aunque sabemos que será complicado porque no pedimos un parte de lesiones al confiar en el centro», aseguró la madre, que deploró la pasividad del colegio ante lo que consideran «una paliza que no ha tenido castigo alguno». La dirección del García Sanchiz, por su parte, evitó pronunciarse ayer sobre lo ocurrido al ser preguntada por este periódico.

La experiencia, sin embargo, ya ha causado estragos al pequeño Adrián. «Mi hijo no quiere quedarse en el comedor, porque también están estos niños, ni ir a las excursiones. No para de pedirnos que quiere cambiarse de colegio y el año que viene haremos todo lo posible para que no vuelva a este», concluyó Amparo.

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