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El Consell asume el coste de la descontaminación de la gasolinera

Todas las técnicas aplicadas por una empresa especializada en el estudio del terreno detectan la presencia de hidrocarburos en distintas cotas en el entorno de los depósitos y los surtidores

El Consell asume el coste de la descontaminación de la gasolinera

La Conselleria de Agricultura, Emergencia Climática y Transición Ecológica pagará el coste de descontaminar la parcela de la avenida Luis Suñer de Alzira que ocupaba la gasolinera que registró fugas, que está siendo desmantelada, según el compromiso asumido por el director general de Calidad Ambiental, Joan Piquer, en una reciente reunión mantenida con el alcalde, Diego Gómez, y el concejal de Servicios Públicos, Fernando Pascual.

El edil confirmó ayer que la única condición que imponía la Generalitat para asumir el coste de la descontaminación es que el suelo fuerade titularidad pública y que, formalizado el acuerdo de compra del terreno por parte del ayuntamiento, la conselleria se ha comprometido a estudiar si es posible tramitar un procedimiento de urgencia para encargar a la empresa Tragsa los trabajos o, en caso contrario, ya se realizarán con cargo a los presupuestos de 2022. Se da la circunstancia de que esta parcela es el primer suelo contaminado que formalmente declaró el Consell en el año 2008 en base a la nueva legislación tras las quejas de los vecinos de la zona que provocaron que el ayuntamiento llegara a clausurar la estación de servicio de forma temporal. Están a punto de cumplirse veinte años de aquella primera medida cautelar.

La dirección general ya tiene en su poder las conclusiones de la prospección geofísica realizada por la empresa Falcon High Tech, que confirman la presencia de restos de hidrocarburos en distintos niveles de la parcela y, en particular, en la zona más próxima a las viviendas, explicó el edil.

Esta firma especializada utilizó tres técnicas diferentes para realizar una radiografía del terreno. Por un lado, recurrió a cámaras termográficas y de infrarrojos para realizar un reconocimiento más superficial que ha detectado una anómala situación ambiental del terreno hasta la cota máxima de penetración de los sensores aéreos, dos metros de profundidad; también el georradar, un equipo de mayor alcance, detecta en el entorno de los tanques de combustible restos de hidrocarburos hasta la cota -3,20, además de junto a los surtidores en un nivel más superficial, mientras que el perfilómetro, que permite analizar el subsuelo hasta la cota -10 metros, también detecta a unos seis metros de profundidad restos de carácter histórico, degradados y de baja densidad, «asociables a gasolinas o gasóleos ligeros».

Fernando Pascual defendió que el acuerdo con la Conselleria de Medio Ambiente para que costee la descontaminación de la parcela representa un «final feliz» después de veinte años. «El estudio confirma que es cierto que estaba contaminado y que los vecinos del entorno de la gasolinera, hasta la calle Tavernes, tenían cerca de sus casas una industria que contaminaba», señaló el edil, mientras defendía que el gobierno municipal ha realizado una «buena gestión» y una «buena operación» con el acuerdo de compra de la parcela a los herederos del propiearario de esta estación de servicio. El ayuntamiento pretende convertirse este espacio en una zona de recreo.

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