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La pandemia sigue al alza pero ya se observan signos de ralentización

Municipios como Catadau o Carlet registran una incidencia a la baja

La pandemia sigue al alza pero ya se observan signos de ralentización Elena Martínez

La evolución de la pandemia en La Ribera invita ligeramente al optimismo. Pese a que el número de contagios ha vuelto a incrementarse, el crecimiento de la curva parece que se ralentiza. La incidencia acumulada ha aumentado en la mayoría de municipios, aunque algunos ya registran descensos. No obstante, todavía es demasiado pronto para despedir a la sexta ola.

Según los datos facilitados ayer por Salud Pública a los ayuntamientos de la comarca, el área sanitaria de la Ribera ha experimentado un nuevo incremento en el número de contagios activos, aunque se trata de un crecimiento de menor magnitud que en las últimas semanas.

En Alzira, por ejemplo, el número de casos detectados en catorce días asciende a 962 (2.073 por cada cien mil habitantes) cuando el día 7 de enero eran 939 (2.024 de incidencia acumulada). Con todo, las autoridades municipales reclamaron la máxima precaución ya que un dato como este no significa que la mejora vaya a ser inmediata. «Seguimos al alza, pero, en esta ocasión, el aumento de casos no es tan alarmante como en semanas anteriores», aseguró al respecto la concejala de Salut de la ciudad, Gemma Alós, que agregó: «El crecimiento se ralentiza, pero hablamos solo de una semana. Debemos esperar para comprobar si la tendencia se confirma o no. No podemos bajar la guardia porque todavía vivimos en una situación de riesgo extremo ya que la transmisión del virus es extremadamente rápida». Por este motivo, la edil insistió en la necesidad de reducir al máximo las relaciones sociales, especialmente en el caso de ser contacto estrecho de una persona contagiada. Asimismo, recomendó acudir al centro de salud solo en caso de urgencia para aliviar la presión que sufre la Atención Primaria, completamente saturada por la sexta ola.

Como Alzira, otros municipios de la comarca han registrado un incremento en el número de casos activos, aunque de una magnitud menor a las semanas anteriores. Por ejemplo, Cullera contabilizaba el 7 de enero 733 (3.241 de incidencia acumulada) mientras que ayer eran 752 (3.325). Sin ir más lejos, el 30 de diciembre la tasa era de 1.601. Es decir, durante la primera semana de enero, tras los días festivos, se duplicó; pero, ahora el crecimiento se produce a un ritmo menor. La tendencia se repite en Benifaió, que tras un incremento de grandes proporciones durante los días posteriores a la Navidad, los 267 positivos activos de hace una semana han aumentado ligeramente, hasta los 279 confirmados ayer. En el caso de Almussafes, tan solo contaba con dieciocho contagios activos más que en la semana anterior. Su tasa es una de las más elevadas ya que las 320 infecciones víricas detectadas en catorce días suponen 3.682 por cada cien mil habitantes.

Mayores incrementos

El crecimiento de la curva ha sido ligeramente superior en municipios como Alberic, donde la incidencia suma casi trescientos puntos desde el lunes al pasar de 335 casos activos a 366, que se traducen en 3.440 por cada cien mil habitantes. L’Alcúdia ha registrado un incremento de proporciones similares ya que el lunes contabilizaba 277 contagios en catorce días mientras que ayer eran ya 320, lo que supone un aumento de la tasa de 2.237 a 2.514.

En el polo opuesto de la estadística se encuentran localidades como Catadau, que ha experimentado un descenso importante en el número de casos activos al pasar en una semana de 100 a 72 (lo que representa cerca de mil puntos menos de incidencia al ser un pueblo más pequeño). También Carlet ha reducido el nivel de contagiados al pasar en una semana de 443 a 423 activos.

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