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Las bodas se redujeron un 40 % en la Ribera en el primer año de la Covid

Solo nueve pueblos registraron más enlaces

Los espacios habilitados para celebrar bodas se vaciaron en el primer año de la pandemia. En la imagen, la sala Rex Natura. | V. M. PASTOR

La pandemia frustró las aspiraciones de muchas parejas que querían unir sus destinos,. La irrupción de la Covid paralizó (casi por completo) el mundo y les privó de celebrar su matrimonio. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre el año 2019 y el 2020 la cifra de enlaces se desplomó un 40 % en la comarca.

La llegada del coronavirus complicó de forma desmedida los planes de numerosas parejas. El confinamiento obligó a cancelar numerosas uniones matrimoniales, que tuvieron que desplazarse en el calendario sin interferir las reservas de iglesias, ayuntamientos y salas de eventos. Hubo gente, incluso, que optó por un aplazamiento a largo plazo para huir de unas restricciones que impedían que el llamado a ser el día más feliz de sus vidas fuera tal y como deseaban. Al cierre de 2020, se habían oficializado 620 matrimonios en la comarca, un 40,78 % menos que el año anterior, en el que el INE registró 1.047. Es decir, de un año a otro, se produjeron 427 menos.

En total, fueron treinta y uno los pueblos de la comarca en los que se celebraron menos bodas en 2020 que en 2019. La diferencia se observa, principalmente, en las grandes ciudades. En Alzira, por ejemplo, se formalizaron 93 enlaces, la mitad que en 2019 (185). Nunca antes en el último cuarto de siglo la cifra de matrimonios había caído por debajo de la centena en la capital de La Ribera Alta. De hecho, 2013 era el año en el que menos enlaces se habían producido hasta la irrupción de la pandemia con 123. La reducción se produjo en las mismas proporciones en Algemesí o Sueca. En la localidad arrocera se unieron 47 parejas, 42 menos en el año anterior (89). Como ocurriera en Alzira, supone un récord a la baja ya que no se había bajado de las 83 (2012) en los últimos veinticinco años. En el caso de Algemesí, se celebraron 47 matrimonios frente a los 90 de 2019. Su peor año hasta entonces había sido 2016, con 70.

El descenso fue menos brusco en Cullera, donde los enlaces matrimoniales cayeron un 39 % por la irrupción de la pandemia. En concreto, se celebraron 46 en 2020 mientras que en 2019 fueron 76. La ciudad costera también registró un récord de mínimos, ya que su año con menos bodas fue 2012, en el que se organizaron 57. De los municipios en los que se han producido descensos, Carcaixent se encuentra entre los que la diferencia es casi irrelevante. Aunque las 51 uniones suponen el dato más bajo de los últimos veinticinco años, en 2019 se produjeron 55, solo cuatro más.

Sin cambios

En el lado opuesto de la estadística, hasta nueve localidades rompieron con la norma y registraron en 2020 más bodas que en 2019. El ejemplo más significativo es el de Manuel, donde se celebraron 12, frente a las 9 del año anterior. Gavarda también experimentó un incremento al pasar de una a tres. Menor fue en Benicull (de dos a tres), Benimuslem (de cero a una), Fortaleny (de dos a tres), l’Énova (de dos a tres), Llombai (de tres a cuatro), Sant Joanet (de dos a tres) y Sumacàrcer (de una a dos).

Tres pueblos de la comarca se quedaron sin bodas durante 2020: Beneixida, Cotes y Tous. En el caso de Beneixida, fue la primera vez en 25 años en la que no se celebró ni un solo matrimonio ya que, hasta le fecha, como mínimo se había oficiado una por año (es el caso de 2000, 2001 y 2006). Para Cotes no fue un hecho tan extraordinario ya que en nueve de los últimos veinticinco años no se ha casado ningún vecino. En Tous, por su parte, solo existe un precedente: en 2009 tampoco se ofició ninguna unión.

Por último, el número de uniones fue el mismo en 2019 que en 2020 en: Alfarp (tres), Càrcer (seis), la mencionada Cotes, Montroi (ocho), Real (cuatro), Sellent (una) y Senyera (tres).

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