Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Enganches ilegales a la red provocan repetidos cortes de luz en l’Alquerieta

Iberdrola constata un consumo superior a la potencia contratada tras las quejas de los vecinos

El barrio de l’Alquerieta, en primer plano, en una vista aérea. | V. M. P.

El exceso de demanda de energía eléctrica como consecuencia de los enganches ilegales a la red está en el origen de los repetidos cortes de suministro que sufre el barrio de l’Alquerieta de Alzira, según confirmaron ayer fuentes de Iberdrola. Estas conexiones fraudulentas alimentan en no pocas ocasiones plantaciones de marihuana que generan un alto consumo y sobrecargan la red.

La asociación de vecinos de l’Alquerieta expresó ayer públicamente su queja ante un problema que, según señala, se repite desde hace aproximadamente «año y medio». «Sufrimos cortes de suministro eléctrico que se repiten casi a diario en toda la barriada y algunas veces dos veces el mismo día, con el consiguiente perjuicio, es decir, la pérdida de alimentos o daños en aparatos eléctricos», expuso un portavoz de los vecinos, mientras lamentaba que pese a las sucesivas quejas y gestiones realizadas no se ha conseguido una solución. Además, alertaba de que, con el frío y la mayor demanda de energía, el problema se ha agravado en los últimos días.

Fuentes de la compañía eléctrica, no obstante, explicaron que la situación que se vive en l’Alquerieta no es consecuencia de un problema eléctrico, sino de «un problema social que afecta al suministro eléctrico de la zona por los enganches ilegales». En concreto, detallaron que en esta barriada alcireña se ha detectado un consumo de energía superior a la potencia contratada por los clientes y que es el exceso de demanda el que provoca estos cortes ya que, según subrayan, las instalaciones que hay en la zona «están sobradamente dimensionadas para la potencia contratada».

Una práctica de alto riesgo

«Estos enganches se producen de forma irregular y conllevan un elevado riesgo para la seguridad e integridad física de las personas, ya que se realizan sin los requisitos de seguridad necesarios. Además, muchos se localizan en el interior de los edificios (instalaciones particulares) por lo que resulta imposible el acceso de los servicios técnicos oficiales», explican.

Iberdrola advierte de que se trata de un problema social «creciente» y que, a pesar de contar con una red adecuada en la zona, ha programado inversiones para incrementar las líneas de baja tensión y asegurar el suministro, unos trabajos que está previsto que comiencen en febrero una vez obtenida la autorización municipal.

Compartir el artículo

stats