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El gobierno replica que la reforma hará «más verde» el parque de Algemesí

Justifica la tala de árboles que critican los vecinos por el mal estado de algunos ejemplares y defiende que se plantarán más de los que se eliminan

El gobierno de Algemesí justificó ayer la tala de árboles en el Parc Salvador Castell por la presencia de ejemplares enfermos y la necesidad de prevenir posibles accidentes por la caída de ramas, como sucedió en el último temporal, y defendió que la cuarta fase del proyecto de reforma «incluye la plantación de 16 nuevos árboles -frente a la docena que se eliminan con las obras-, entre cipreses, plataneros y cicas, que dotarán al parque de un entorno más verde», señaló la concejal de Parques y Jardines, Palma Egido.

El Ayuntamiento de Algemesí informó ayer del inicio de la remodelación del parque Salvador Castell, una actuación que engloba el tramo que va desde la calle Sant Josep de Calassanç a la plaza de Argentina. Las obras están financiadas con una subvención de 797.484 euros de la Conselleria de Vivienda y la Diputación y permitirán finalizar la reforma y adecuación de todo el parque. El comunicado se produce justo después de que la Associació de Veïns del Parc Salvador Castell denunciara la tala «indiscriminada» de árboles, la supresión de zonas verdes y jardines y lamentara que la reforma se hubiera concebido pensando en crear un espacio diáfano para poder montar las casetas de las peñas taurinas.

No obstante, el ayuntamiento defendió que el principal objetivo de estas actuaciones es convertir el parque en un lugar «menos urbanizado y más natural» y con ese fin, alega, «se incorporará más vegetación y espacios que posibilitan la acogida de un amplio abanico de actividades, con diferentes materiales y elementos dependiendo de la necesidad, así como una mejor conexión con el paisaje». El gobierno defiende que la intervención tenía que conjugar la voluntad de espacios libres naturalizados como primera premisa con la necesidad de suelos pavimentados para la hostelería, el montaje de las casetas de la Setmana de Bous y las instalaciones de la Fira de Sant Onofre.

Dar respuesta a necesidades

El consistorio expone que por eso la redacción del proyecto fue debatida con los vecinos y los usuarios del parque, así como con los responsables de actividades extraordinarias que allí se celebran «para conseguir dar respuesta a las necesidades de cada usuario y mejorar la convivencia».

El concejal de Urbanismo, Édgar Bresó, subrayó la necesidad de esta obra «por el estado deteriorado y peligroso del pavimento» así como por su importante rol en «la mejora del bienestar dado que permitirá reducir el ruido a las viviendas del parque así como hacer posible que los peatones crucen toda la superficie sin interferencias con los acontecimientos que se puedan producir en el parque».

El espacio central de la nueva ordenación se realizará con tierra y césped y se construirá un estanque para crecer en zona verde y aportar la vertiente más natural demandada por la ciudadanía. En la parte más lejana a las viviendas se dejará el espacio para los actos festivos, que estarán separados mediante una barrera de vegetación. Además, se dará continuidad al carril bici que bordeará el parque para evitar interferencias con los peatones.

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