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Alzira, Almussafes y Sueca lanzan el 31% del CO2 que emite la Ribera

Las dos capitales se encuentran en la media de emisiones de gases por habitante mientras que la fuerte presencia industrial sitúa a Almussafes entre las localidades más contaminantes

Gran densidad de tráfico en uno de los accesos de Alzira, en una imagen de archivo. | PERALES IBORRA

Tan solo tres de las 47 localidades de la Ribera producen prácticamente una tercera parte de la contaminación de la comarca. Las dos capitales, Alzira y Sueca, y el principal polo industrial, Almussafes, generan en un año el 30,96 % de las emisiones de gases de efecto invernadero que se registran en la comarca.

Así se desprende del primer inventario de gases de efecto invernadero elaborado por la Conselleria de Transición Ecológica que, como ya avanzó Levante-EMV, cifra en 1.600.128,65 las toneladas de CO2 que se emiten anualmente a la atmósfera en la Ribera. El factor más contaminante es el transporte privado.

Por localidades, Alzira es la ciudad que produce más gases de efecto invernadero. Algo lógico, al ser la más poblada. En concreto, el informe autonómico estima que en un año se alcanzan las 239.740,44 toneladas de CO2. Si se tiene en cuenta su censo, se trata de un volumen de emisiones acorde a su población. La capital de la Ribera Alta concentra el 14,98 % de la contaminación atmosférica y el 14,74 % de los habitantes de la comarca. Esto supone una media de 5,34 toneladas de CO2 por habitante. Según el estudio, el 56,24 % de los gases de efecto invernadero proviene del consumo energético. Aspecto que incluye la quema de combustibles fósiles y la electricidad en viviendas, empresas y espacios públicos. Por su parte, el 37,74 % deriva del transporte. Los procesos industriales, la agricultura y los residuos se sitúan, en conjunto, ligeramente por encima del 5 %.

De capital a capital. Sueca es la segunda población más contaminante de la comarca. También ocupa dicha posición en lo que a volumen de habitantes se refiere. Las emisiones de CO2 alcanzan las 135.086,37 toneladas al año. En su caso, su censo representa el 9 % de la población de la comarca aunque produce un nivel de gases algo menor, el 8,4 %. Por tanto, se encuentra por debajo de la media en emisiones por persona: 4,89 toneladas. En lo referente al origen de la contaminación, el estudio autonómico sitúa que el 38,1 % de los gases de efecto invernadero proviene del transporte. La producción de energía alcanza el 35 % y la agricultura supone el 21,4 %. Los procesos industriales y los residuos representan el 3,5 %.

Almussafes no se encuentra, por poco, entre las diez localidades más pobladas de la comarca. Pero sí es la tercera con mayor emisiones de CO2 de la Ribera debido a su potente tejido industrial. Los datos así lo ponen de manifiesto: 120.621,81 toneladas al año sobre un censo de 8.984 habitantes. Dicho de otro modo, produce el 7,5 % de la contaminación atmosférica de la comarca pese a que su padrón tan solo representa el 3 %. Esto supone una media de 13,4 toneladas por persona. Casi tres veces más que Sueca. El consumo energético es el responsable de gran parte de las emisiones de Almussafes, en concreto del 71,9 %. Casi un 20 % derivan del transporte.

Por encima de grandes ciudades

Otro caso significativo es el de Carlet, que supera en volumen de contaminación a localidades más pobladas como Cullera o Carcaixent y se sitúa en quinta posición del ranking comarcal, por detrás de Alzira, Sueca, Almussafes y Algemesí. No obstante, lo hace con un nivel de emisiones cercano a la media (unas 5,8 toneladas por habitante). Son Cullera (3) y Carcaixent (4) quienes se encuentran por debajo de lo que cabría esperar en base a su censo.

En términos absolutos, también se mantiene la coherencia en el lado opuesto de la estadística. El pueblo con menos habitantes es el que produce una cantidad de gases de efecto invernadero menor. El informe medioambiental registra en Cotes unas 1.420,81 toneladas de CO2 al año, derivadas principalmente de los medios de transporte (55,34 %) y del consumo energético (21,75 %). Curiosamente, el segundo dato más reducido no se corresponde con el segundo pueblo menos poblado. Pertenece a Benicull, con unas 2.886,64 toneladas.

El liderazgo de Sellentque cuestiona la alcaldesa

Sellent es el pueblo que más contamina de la Ribera y Benicull, el que menos. Aunque solo en proporción, si se tienen en cuenta las toneladas de CO2 que se emiten anualmente en cada uno de ellos y su número de habitantes. En el primero, la relación es de 52,2 toneladas de CO2 por persona al año. En el segundo, de 2,6. En el caso de Sellent, el informe autonómico estima que se lanzan a la atmósfera 19.672 toneladas de dióxido de carbono al año. La gran mayoría, casi el 90 %, procede del sector primario. El documento atribuye más de 16.000 al pastoreo de ovejas y cabras. Las cifras generan suspicacias en la alcaldesa de la localidad, Raquel Sancho, que decía no comprender cómo se ha elaborado la estadística medioambiental ya que la última granja de Sellent desapareció hace bastantes años. En Benicull, por contra, se registran unas 2.887 toneladas de CO2 al año sobre un censo aproximado de mil cien personas.

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