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La lluvia merma la fruta en otro año con un mínimo histórico de cosecha

Las bajas temperaturas también condicionan el cultivo

Fruta afectada por las intensas lluvias de principios de marzo en un campo de Carlet. | PERALES IBORRA

Llueve sobre mojado en el campo. Las persistentes precipitaciones de las últimas semanas con un mes de marzo que dejó registros históricos de lluvia, que están teniendo su continuidad en abril con episodios más moderados, genera unas condiciones propicias para la proliferación de hongos que pasarán factura en forma de mayores mermas a una cosecha de fruta de verano que ya apuntaba en la Ribera a un mínimo histórico tras el progresivo abandono o tala de plantaciones registrado en los últimos años. A los efectos de la lluvia se unen los de las bajas temperaturas y, en particular, las mínimas registradas el pasado 3 de abril, que han helado incluso la floración del caqui en las zonas más frías. Estas condiciones climatológicas adversas impiden que los árboles se desarrollen como deberían y apuntan a otra campaña de fruta de verano para olvidar.

El presidente de la cooperativa de Carlet, la principal productora de fruta de verano de la Comunitat Valenciana, admitió ayer que va a ver una merma de cosecha aunque, a falta de una estimación, señaló que ésta «se va a constatar sobre la marcha» cuando se comparen los aforos realizados con la producción real.

Se da la circunstancia de que los técnicos de la cooperativa habían estimado en cuatro millones de kilos la producción de la nueva campaña, en lo que representaba un mínimo histórico tras reducirse la superficie de cultivo a 3.500 hanegadas cuando apenas tres años antes se contabilizaban cerca de 9.000.

Álvaro Nogués recordó que se trata del tercer año consecutivo en que la climatología castiga de algún modo a los productores de fruta-«el primer año de la pandemia estuvo 50 días de lloviendo y en la última campaña también», repasó- y apuntó que se trata de una de las causas que ha contribuido al progresivo abandono de cultivos por parte de los agricultores al no obtener la rentabilidad deseada. Nogués incidió en que, con esta climatalogía, junto a otros factores como la competencia de otras zonas productoras, la fruta de verano mantendrá la tendencia hacia la desaparición en la Ribera.

La alta humedad por las persitentes lluvias propicia la acción de hongos como la abolladura, muy visible ya en campos de Turís, y previsiblemente de la monilia, que derivarán en una merma de producción, que ya se vio afectada por los temporales que descargaron cientos de litros durante el mes de marzo en la Ribera.

La nueva campaña del caqui también arrancará condicionada en algunas zonas de la comarca donde las bajas temperaturas de los primeros días de abril llegaron a helar la floración, lo que se traducirá en una merma de producción el próximo otoño. «Va a haber menos cosecha, tanto de caqui como de fruta», resumió el presidente de la cooperativa de Carlet, quien señaló que en las zonas más frías se puede apreciar que los nuevos brotes «están quemados» por las bajas temperaturas.

Álvaro Nogués comentó que no se ha realizado todavía una valoración de daños en el caqui y que no se podrá realizar hasta que transcurran «quince o veinte días» ya que, según explicó, «la floración es muy desigual y hay campos en que no se está hecha la valoración».

El dirigente de la cooperativa recordó que hace tres años ya se produjo una situación similar en el caqui por las bajas temperatura registradas en primavera, que entonces quedó cubierta por el seguro agrario.

Las últimas campañas del caqui han estado marcadas por las importantes mermas que han generado las plagas del «cotonet» y la negrilla, que provocan que se descarte como destrío una buena parte de la cosecha.

Por otra parte, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) estimaba días atrás en treinta millones de euros las pérdidas generadas hasta el momento en el campo por las persistentes lluvias y el frío, en una relación que incluye la fruta de verano y el caqui, pero también las almendras y los cítricos en el conjunto de la Comunitat Valenciana.

El frío de principios de mes causa daños en la floración del caqui

La helada en algunas zonas de la comarca también reducirá la próxima cosecha

Pascual Fandos. Alzira

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