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La conversión del solar de la Copal en zona residencial arrancará en verano

El consistorio confía en que los trámites administrativos queden resueltos el próximo mes

El diseño incluye espacios para viviendas, zonas comerciales, jardines y la ansiada Casa de la Música. | LEVANTE-EMV

Los trámites administrativos alcanzan la recta final y la transformación del solar de la antigua Copal está cada vez más cerca. El gobierno de Algemesí no duda a la hora de calificar el nuevo proyecto como «el desarrollo urbanístico más importante que se ha realizado en los últimos veinte años». Si todo va según lo previsto, antes del verano podrían empezar los primeros movimientos de tierras. El lugar lo ocuparán alrededor de trescientas viviendas, zonas ajardinadas y la tan necesaria Casa de la Música.

Según detalla el concejal de Urbanismo, Édgar Bresó, el consistorio aguarda todavía dos trámites que confía no se demoren en demasía. «Por un lado, estamos pendientes del proyecto definitivo de urbanización y, por otro, de llevar al pleno la reparcelación del solar. Luego, cuando lo solicitasen, se les concedería la licencia para urbanizar. Si todo va bien, antes del verano se podría estar trabajando allí ya que en el pleno de junio podría estar toda la documentación lista», indica el edil.

El «Sector Sequer Copal» abarca una superficie de 41.000 metros cuadrados, de los que 13.690 corresponden a suelo terciario, que se destinará a uso comercial. El sector también cuenta con más de 11.500 m2 de reserva de suelo dotacional para equipamientos y zonas verdes. Este apartado incluye una parcela de mil metros para el ayuntamiento, que se destinará a construir la Casa de la Música, una infraestructura altamente demandada por los colectivos culturales de la ciudad. Y, claro, se construirán alrededor de 300 nuevos hogares, algunos de los cuales serán Viviendas de Protección Oficial. Además de por la magnitud de la obra, Bresó destaca que el nuevo proyecto urbanístico significará «un cambio importantísimo también en flujo de personas y vehículos por la ciudad, sobre todo tras la liberación de la autopista, ya que muchas personas entran por esta zona».

Gran interés comercial

No obstante, y aunque el proyecto pueda arrancar en cuestión de semanas, el edil se muestra prudente: «Esto es algo que se hará poco a poco. La empresa tiene ganas de empezar, pero tampoco nos ha exigido presteza. Hemos negociado para asegurarnos de que el proyecto iba a la línea que queremos; que tuviera gran accesibilidad, contara con zonas verdes y se conectara bien con el resto del pueblo». Todo hace indicar que serán los espacios que se destinarán a uso comercial los primeros en desarrollarse.

El gobierno local ve en esta iniciativa privada la oportunidad de aprovechar una zona que se encontraba abandonada desde hace más de veinte años. Un convenio urbanístico a tres bandas -ayuntamiento, una promotora inmobiliaria y la Copal- propició el traslado de la cooperativa a las instalaciones que ahora ocupa. El consistorio cedía el terreno a la entidad agraria para sus nuevos almacenes mientras que la Copal entregaba los viejos para que una promotora construyera en la parcela 2.000 viviendas y una residencia para personas mayores de forma gratuita. Aquello se esfumó con la crisis económica y ahora vuelve a coger forma, aunque con serias modificaciones.

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