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El aprendizaje que da frutos

Un proyecto de innovación educativa del colegio Santa Bàrbara de Benifaió propicia que los alumnos «conecten» con la naturaleza a través de la recuperación de las zonas verdes del centro

El instalador de AVAMET explica los sistemas de medición de la estación. |

«Todos aquellos aprendizajes que se adquieren de una manera práctica, vivencial y positiva no se olvidan nunca y, además, son la base para que se instalen en el alumnado unas actitudes y comportamientos favorables hacia el medio ambiente». Desde esta perspectiva, el colegio público Santa Bàrbara de Benifaió ha impulsado un proyecto de innovación educativa que, denominado «Reactivem les zones verdes de l’escola», busca que los niños «conecten» con la naturaleza bien a través de la experiencia que representa ver evolucionar y recoger los frutos del huerto escolar o de disfrutar de otra zona del amplio patio de este centro en proceso de recuperación como jardín sensorial.

El aprendizaje que da frutos | CEIP SANTA BÀRBARA DE BENIFAIÓ

Se trata de una clase práctica de medio ambiente que tiene a los niños como protagonistas, pero que cuenta con la participación activa de los profesores y de los padres y familias de los alumnos. Incluso la AMPA ha renovado una antigua estación meteorológica y se ha integrado como socia de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet), lo que despierta en los escolares el interés por las temperaturas o la pluviometría.

El aprendizaje que da frutos

«El objetivo es motivar a niños y adultos a entrar en los espacios naturales como el huerto escolar, la zona de relax o la zona de infantil para observar, investigar y crear un pensamiento científico», explica Mariví Arce, coordinadora de este proyecto de innovación concebido para todos los alumnos del centro, desde Infantil a sexto de Primaria, y con una perspectiva transversal de forma que se pueda vincular a todas las asignaturas ya que sirve de excusa para abordar aspectos como el cambio climático, la organización del trabajo o la recuperación de expresiones relaciondaas con el campo.

El aprendizaje que da frutos

Arce detalla que el patio del colegio Santa Bàrbara cuenta con diferentes zonas de jardines en los que siempre ha habido interés por habilitar pequeños huertos escolares y que, de hecho, en el último curso se han adecuado dos, uno de tierra campa y otro con mesas de cultivo con riego a goteo. «El centro se siente orgulloso de los árboles y arbustos de todo el colegio que durante todo el año nos proporcionan sobra, hojas en el otoño, frutas y flores», señala la coordinadora del proyecto «Reactivem les zones verdes de l’escola», mientras detalla que de cara al próximo curso se ha previsto habilitar un jardín sensorial «en el que las personas podamos equilibrarnos con la ayuda de elementos naturales».

Aire, tierra y agua

«Pensamos que faltan experiencias para estar al aire libre con los cinco sentidos y con este proyecto de reactivación de los espacios verdes nos ponemos en contacto con la biosfera, la gesofera y la hidrosfera, aire, tierra y agua, y también con el universo. La Tierra como planeta que está en movimiento (las estaciones del año), las fases lunares para plantar, recolectar... y por supuesto el sol como fuente de luz y calor», detalla.

La coordinadora del proyecto también destaca que la transformación del espacio escolar y el cambio metodológico no es solo adecuado en base a las nuevas corrientes pedagógicas, sino que también se ajusta a las características del colegio de Benifaió por la antigüedad del centro, camino de los ochenta años, ya que permiten un mayor y mejor uso de zonas que hasta ahora carecían de un fin educativo, y favorece la integración en una comunidad educativa que está conformada por grupos de familias de diferentes culturas. «Visibilizar nuevas formas de educar y transmitir el entusiasmo por aprender desde el colegio a buen seguro que mejora la implicación familiar en y por el colegio», señalan desde el centro.

«Uno de los objetivos principales de trabajar en las zonas verdes del centro debe ser el de proporcionar al alumnado una serie de experiencias gratificantes, enriquecedoras y únicas, al tiempo que sirvan de recurso para aprender gran parte de los contenidos curriculares», resume la coordinadora del proyecto.

trabajo de campo. El proyecto impulsa una experiencia compartida. 1 El programa de innovación, que incluye visitas a la cooperativa, permite a los niños conocer los tipos de verduras.

2 Un padre y su hija colaboran en la reparación del huerto escolar. 3 Los padres de varios alumnos se plantean como organizar un jardín sensorial. F

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