Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El museo del viejo castillo se convierte en el gran atractivo de Alfarp

El ayuntamiento contrata un técnico para promocionarlo

Interior del castillo de Alfarp. | PERALES IBORRA

El museo ubicado en el interior del viejo castillo de Alfarp se ha convertido en una seña de identidad y en un reclamo turístico tanto para el vecindario de la zona como para los visitantes durante el último año. Cabe recordar que en 2021 finalizó la última fase de recuperación, rehabilitación y musealización del interior de este edificio gracias a una subvención para la protección, conservación y recuperación de bienes de patrimonio cultural valenciano. Desde ese momento, el público ha empezado a interesarse por el monumento, declarado Bien de Interés Cultural en 2001. Las personas interesadas pueden visitar la colección de piezas localizadas en el entorno los sábados y domingos, de 11 a 14 h.

El alcalde del municipio, Santi Cervera, ha manifestado la importancia de llevar a cabo las obras de rehabilitación. «Estamos muy contentos porque ha habido una respuesta muy importante por parte de la gente», indica. A modo de ejemplo, pocas semanas después de su apertura, gran parte del municipio ya había acudido al viejo castillo para conocer su interior. «Estas visitas nos ayudan a poner en valor nuestro patrimonio, ya que se produce un boca a boca entre la ciudadanía y acuden familiares o amigos de otras zonas», reivindica el primer edil, quien añade que «se ha convertido en un punto de encuentro».

Además, el consistorio ha contratado a un técnico de Turismo durante un año a través de una subvención por parte de la Generalitat Valenciana. «Nos está ayudando a promocionar la torre y a buscar ayudas para ponerla en valor no solo entre nuestros ciudadanos, sino también entre los visitantes», expone.

El viejo castillo remonta sus orígenes al siglo XII. Actualmente solo cuenta con esta torre árabe, que fue adquirida por el Ayuntamiento de Alfarp durante los años ochenta del siglo pasado para convertirlo en el inmueble más relevante desde el punto de vista patrimonial que se conserva en el municipio. La construcción, más alta que la actual, controlaba estratégicamente el paso del río Magro para ir a la Albufera y el camino islámico de Xàtiva a Llíria. Así, cuando Jaume I pactó con los musulmanes de la Ribera su incorporación en el reino colonial y feudal de València, dio la torre al hermano del obispo de Zaragoza, Pere de Montagut, quien la transformó en un castillo. Posteriormente, fue adquirido por Pedro de Centelles en 1353 convirtiéndose en una alquería de moriscos hasta la expulsión a principios del siglo XVII. En 1611, tras el abandono y un severo despoblamiento, obtuvo la carta de poblamiento para 32 familias cristianas.

Visitas y talleres locales para los centros educativos

Alfarp pretende acercar el museo del viejo castillo a los más pequeños. Por ello, desde el consistorio están impulsado visitas concertadas. Varios centros educativos ya han acudido a las instalaciones y han realizado algunos de los talleres que se ofertan. Entre ellos, se encuentran el de pelota valenciana, colombicultura o dolçaina y tabal. El alcalde, Santi Cervera, expone que «los más pequeños pueden profundizar un poco más en torno a las tradiciones del pueblo a través de estas actividades, en las que no solo se divierten, sino que también adquieren conocimientos». «Intentamos adaptarnos a sus horarios para poner en valor este elemento tan importante para Alfarp», concluye.

Compartir el artículo

stats