Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un año de abandono da paso a la búsqueda de un inversor para reabrir el circuito de Guadassuar

Prevén una inversión próxima al millón de euros para reparar los desperfectos

La maleza se ha adueñado del circuito de Guadassuar, que también ha sufrido desperfectos en las instalaciones. | PERALES IBORRA

El rugido de los motores podría regresar de nuevo al circuito de Guadassuar, que lleva más de un año cerrado. Según ha podido saber Levante-EMV, los propietarios de los terrenos ven con buenos ojos acometer una potente inversión para que la instalación vuelva a lucir su mejor estado y ofrecerla a otro promotor que explote el negocio.

Acceso Vallas, bloques de hormigón y bidones oxidados blindan la entrada | PERALES IBORRA

El 26 de julio del pasado año, la empresa Car Track Events cerró las puertas de un cirtuito que, desde sus inicios, estuvo envuelto de polémica. Alegó que existía un «macrovertedero ilegal» que los propietarios de los terrenos, según su relato, le habían ocultado. Se alegó, asimismo, que «la reparación de dicho vertedero tendría un coste muy, pero que muy, elevado». No obstante, ya entonces se entreveía en la clausura otra motivación: la económica. La mercantil, asfixiada por las deudas, había llegado a su límite.

Fuentes municipales atribuyen a la empresa un débito cercano a los 500.000 euros. La mercantil había alquilado la parcela, aunque tenía un derecho de compra. Sin embargo, sus impagos alcanzaron los dos años. Las mismas fuentes subrayan que, aunque la intención de la propiedad del terreno sobre la que se erige el circuito era la de negociar para recuperar el dinero que se le debía,el caso se dejó en manos de la justicia. El juez decretó que la Declaración de Interés Comunitario que solicitó la empresa para abrir el circuito pasase a manos de la propiedad, que ya ha satisfecho las deudas contraídas con el ayuntamiento. Le dio, entonces, diez días para abandonar las instalaciones.

Un año después, el estado que presenta el circuito es de degradación total. Se han producido destrozos en las instalaciones de agua y eléctricas. Algunas bombas subterráneas se han extraído del subsuelo. Las malas hierbas han crecido sin ningún control. Lo que queda nada tiene que ver con lo que en su día fue una instalación lúdica y deportiva. De hecho, se estima que reestablecer los desperfectos podría requerir una inyección económica cercana al millón de euros.

Una inversión que los propietarios de terreno, con solvencia económica suficiente, estarían interesados en acometer. El comité encargado de velar por la Declaración de Interés Comunitario ya habría contactado con los dueños, quienes le habrían trasladado su intención de devolver el circuito a la vida. El plan que podría seguirse es el de reparar los desperfectos y buscar un comprador interesado en explotar un negocio para el que no se ven capacitados, pues su actividad económica es otra.

El Circuit de la Ribera tuvo una vida muy corta, ni siquiera alcanzó el lustro de vida. La empresa que gestionaba la instalación cerró las puertas el pasado verano de forma definitiva. El acceso al circuito de Guadassuar, rodeado de maleza que ha crecido salvajemente durante meses, está cortado por vallas y bloques de hormigón. Unos bidones, en los que el el óxido ya ha hecho mella, custodian la entrada. Una imagen desoladora.

"Para el pueblo, lo mejor es que se recupere"

El ayuntamiento, que tuvo sus más y sus menos con el antiguo promotor en su defensa por que se aplicara de forma pulcra la normativa vigente, se muestra partidario de la reapertura. «Para el pueblo, lo mejor es que ese terreno se recupere», comentaron a este periódico fuentes consistoriales, que añadieron: «Queremos que toda la runa desaparezca y, si se cumplen las condiciones establecidas en la Declaración de Interés Comunitario, que la actividad para la que fue concebido se desarrolle. De lo contraro, se incumpliría el acuerdo y la parcela debería recobrar su uso agrícola».

Compartir el artículo

stats