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La red de vigilancia contra incendios desde chalés arranca en Alzira con diez voluntarios

El objetivo es reducir el tiempo de respuesta en caso de detectar humo

Una brigada de voluntarios ambientales en una de las salidas realizadas este verano. | IINTERPRETA NATURA

Jesús Pelluch reside en la partida de l’Eixavegó de Alzira, teletrabaja y tiene desde su casa unas estupendas vistas de la Sierra de Corbera. Es uno de los diez voluntarios que se han adherido en el primer mes al proyecto piloto «Fire Leaders» que, impulsado por la asociación Interpreta Natura, pretende crear una red de observatorios «domésticos» que permita dar con rapidez la voz de alarma en caso de incendio. «Vale la pena que se produzcan cinco avisos de una misma incidencia que no hacerlo pensando que otro lo hará y se pierda un tiempo precioso para atacar un incendio, con las consecuencias que eso comporta, se trata de minimizar el tiempo de respuesta», comenta Pelluch, mientras detalla que toda su familia está concienciada en realizar estar labor altruista y también muchos vecinos que residen en su entorno.

Una decena de voluntarios repartidos por l’Eixavegó, la Murta, les Valletes de Bru, la Casella y la Barraca d’Aigües Vives constituyen las primeras adhesiones de esta red de vigilancia que se ha activado este mismo verano y que aspira a sumar nuevos observatorios particulares tanto en Alzira como en el resto de municipios que lindan con la Serra de Corbera, explica el coordinador de Interpreta Natura, José Alemany. De hecho, la próxima semana buscará en Favara que algunos residentes en puntos estratégicos se puedan incorporar a la red. El objetivo es dar cobertura a zonas ciegas para los voluntarios actuales.

La participación en este programa piloto no comporta ningún gran esfuerzo ya que se limita al compromiso de, en caso de detectar humo, realizar una fotografía y compartirla en un grupo en el que también hay técnicos municipales y de otras entidades vinculadas a la prevención de incendios que rápidamente indican como tiene que actuar este residente, movilizan a los voluntarios de campo para confirmar la sospecha o, en caso de detectar un riesgo real, trasladan la alerta al Centro de Emergencias.

Jesús Pelluch señala que la distribución de voluntarios por distintos puntos también permite descartar falsas alarmas, como ha sucedido en diversas ocasiones con el denominado Efecto Foehn, por el que las montañas de la Murta se cubren de nubes que desde determinadas perspectivas pueden parecer humo. «Desde el sur yo puedo ver claramente que son nubes, hago una foto y la paso al grupo, es una forma de contrastar información», señala.

El objetivo de los «Fire Leaders» es disponer de observatorios particulares alrededor de toda la Sierra de Corbera que permitan detectar en tiempo real cualquier columna de humo. De esta forma, se consigue una rápida respuesta en caso de incendio gracias a la participación ciudadana. La finalidad de este programa, financiado por Interpreta Natura y la Conselleria de Medio Ambiente, es ofrecer herramientas de participación ciudadana para que los propios habitantes de la zonas forestales puedan contribuir a proteger su hogar y la naturaleza.

Interpreta Natura también coordina un año más el voluntariado ambiental que permite que, seis días a la semana, un grupo de personas salga a las montañas a vigilar, realizar trabajos de limpieza, riegos auxiliares en zonas en que se han plantado árboles o en busca de otros voluntarios para el programa «Fire Leaders». Alemany señala que, a diferencias de los años previos a la pandemia, en los que se contaba con una base importante de voluntarios extranjeros, la escasez de estudiantes Erasmus se deja sentir y se ha optado por buscar la participación de entidades sociales que, junto a voluntarios particulares, conforman las brigadas. En lo que va de verano han participado casi medio centenar de personas -cada uno indica el período en el que puede salir- y, según Alemany, se espera que al final del programa la cifra se eleve a 80 o 90.

A diferencia de lo que se pueda pensar por los graves incendios que se están registrando por toda España, este verano está siendo tranquilo en el término de Alzira con apenas tres o cuatro conatos frente a los más de veinte del año pasado. «Parece que, como hace mucha calor, la gente tiene más precaución, pero no bajamos la guardia porque lo más complicado suele ser a final de agosto o principios de septiembre», señala José Alemany.

«Ahora teletrabajo y tengo como vistas las montañas»

«Ahora estoy de teletrabajo y mis vistas son las montañas, se trata de no permanecer pasivo o de espaldas a la naturaleza, sino de observarla y si vemos una columna de humo o que se están haciendo trabajos forestales en alerta 3 pasamos el aviso y minimizamos el tiempo de respuesta». Así explica su participación en el programa Jesús Pelluch, quien destaca que las ventajas de poder frenar un incendio a tiempo son infinitamente mayores que el trabajo que representa participar como voluntario en el programa «Fire Leaders».

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