La iglesia parroquial de Santa María Magdalena, en Sollana, contará con un tejado provisional para tapar el hueco existente tras el desprendimiento de la falsa bóveda de la capilla lateralel pasado 7 de agosto.

Los primeros movimientos se produjeron durante el día de ayer con la instalación del andamio para la construcción del tejado provisional. El párroco de la iglesia, Félix Fernández, ha explicado que la actuación se realizará con un entramado de madera y unas planchas con el objetivo de que la estructura sea más fuerte y evitar, además, daños en la capilla lateral afectada por el derrumbe en el caso de que llueva, se produzcan rachas fuertes de viento o por la entrada de pájaros.

Durante el mes de septiembre, se realizará el estudio y el plan de restauración definitivo de la bóveda de la capilla lateral de manera coordinada con el arquitecto del Arzobispado de València y los técnicos municipales de Sollana.

Por lo tanto, el templo seguirá cerrado al culto hasta que se garanticen las condiciones de seguridad, por lo que las celebraciones religiosas se mantendrán en la iglesia de la Purísima Concepción del Raval como ya se realizaron durante las fiestas patronales.

La falsa bóveda de una de las capillas laterales cayó el pasado 7 de agosto cuando el templo se encontraba cerrado al público, por lo cual no se produjo ningún daño personal. El párroco señala que desde el interior «no se apreciaba ningún signo de deterioro ni de humedades en la bóveda». Los primeros análisis, como expuso este diario en su momento, señalaban como posible causa una conjunción de factores entre los que destacaban las abundantes lluvias de la pasada primavera a las que han seguido las dilataciones que ha provocado el fuerte calor de las últimas semanas.

El desprendimiento del techo dañó una pila bautismal, aunque no se observó ningún tipo de deterioro en la estructura principal. No obstante, los técnicos evaluaron toda la iglesia para evitar posibles daños en un futuro.