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La producción citrícola caerá al menos un 20% en la Ribera

Recolector de naranjas en Sumacàrcer. Fermín Garcia

La campaña citrícola arrancará en la comarca de la Ribera a principios del próximo mes de octubre. A falta de pocos días para su inicio, las previsiones no son nada optimistas entre los agricultores de la zona. El delegado de AVA-Alzira, José España, señala a Levante-EMV que "este año habrá un 20% menos de cosecha en la comarca. Las cifras indican que la merma será superior a la que se prevé a nivel autonómico". En palabras de España, el descenso está relacionado con las abundantes lluvias primaverales y las elevadas temperaturas registradas durante el verano en la Ribera. No obstante, añade que habrá variedades en las que la merma será más elevada como es el caso de la navelina. "Todas las variedades sufrirán este descenso, pero en la navelina será más acusado", especifica.

España reconoce que la "terrible" situación comportará graves consecuencias en la agricultura. "Ya veníamos de una campaña desastrosa y este año la situación sigue igual. El agricultor está harto porque no ve mejoras", denuncia el delegado de AVA-Alzira. Está previsto que la campaña citrícola termine el próximo mes de junio. A partir de ese momento, en palabras de España, "se producirá un incremento de abandono de campos". "Llevamos mucho tiempo denunciando la falta de rentabilidad. Los agricultores no pueden costear los gastos y vamos a comprobar como cada vez hay más campos abandonados", expone el delegado. Añade: "La agricultura no nos va a hacer ricos, pero queremos que, al menos, sea rentable y se cubran los gastos".

Cubrir gastos

Los agricultores denuncian la escasez de beneficios a la hora de vender los productos. "Las primeras estimaciones indican que vender un kilo de naranjas por menos de 32 céntimos o uno de mandarinas por debajo de 0.30 euros no cubre los gastos. Sin embargo, en la comarca estos precios tampoco serían rentables para el agricultor", denuncia España. En este sentido, indica que "el mínimo debería rondar los 35-40 céntimos en la naranja y los 45-50 en la mandarina".

A la falta de rentabilidad se suma el elevado coste de algunas materias y productos. "Muchos agricultores dependen de pozos de riego y el precio de la luz se ha duplicado. Por su parte, los abonos se han triplicado. Todo está más caro, pero no se paga mejor", reivindica.

A ello, se suma la indefensión ante la presencia de plagas. "Se han eliminado muchos plaguicidas. Combatir las plagas nos cuesta dinero, pero, si no hacemos frente, no nos pagan la naranja o la pagan más barata", expone el delegado de AVA-Alzira.

España manifiesta que "los precios marcados se pagarán en muy pocas variedades". "No creo que todas lleguen a lo estipulado. Ahora nuestro objetivo es mantener los campos y que sean rentables porque detrás de cada producto hay un trabajo de todo un año", concluye.

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