El Family Cash Alzira FS es consciente de que tiene, en su pabellón (y su afición), una poderosa arma. Los dos partidos que ha disputado como local hasta ahora se han saldado con victorias, la última el pasado fin de semana ante el filial del Barça. El conjunto catalán llegaba al Palau d'Esports con pleno de triunfos y solo dos goles encajados; salió derrotado por 3-2. Gracias, en parte, al recital del portero Nacho Serra, que a su habitual recital de paradas añadió un gol desde su propia área.

El encuentro pudo caer de cualquiera de los lados. El inicio fue frenético. Ambos equipos se turnaban los ataques y solo el acierto de los arqueros y la escasa puntería evitaron que el marcador alcanzase cifras elevadas ya desde los primeros minutos. El Family gozó de ocasiones muy claras, como la que tuvo Pedro García, que solo y a puerta vacía no atinó a poner el pie en el lugar óptimo para el remate. En la otra parte de la cancha, Serra se empleaba a fondo para que no se rompiese la igualdad. Con el paso del tiempo, el partido vivió momentos gran tensión que se saldaron con varias tarjetas amarillas. Eso sí, el criterio arbitral no gustó a la grada, que vio cómo al electrónico se sumaron cuatro faltas de los suyos y ninguna rival. Los pupilos de Braulio Correal, lejos de dejarse llevar por las emociones, jugaron con serenidad y se adelantaron en el marcador gracias a un zurdazo de Rubi en el minuto 16. En cuestión de segundos, el Alzira FS amplió su ventaja cuando el joven Nacho Parreño anotó su primer gol en esta temporada. Sin tiempo para celebraciones, Marc Campàs recortó distancias con un gran tanto a la media vuelta.

Solidez defensiva

Tras el descanso, el Barça quiso imponer su ritmo y apostó por llevar a su portero al ataque. Àlex Lluch ya marcó en el Palau la temporada pasada y se animó a cruzar la línea del centro del campo en varias ocasiones para superar en número a su rival. Ni por esas. Serra estaba inspirado y parecía capaz de pararlo todo por momentos. El Family erró diversas jugadas a la contra hasta que llegó un nuevo gol para los de Correal. Lluch probó fortuna con un disparo lejano que el guardameta del Alzira atajó sin problemas. visualizó la portería rival y, desde su área, disparó con acierto. El pabellón, que registró una mejor entrada en que en la primera jornada liguera, enloqueció. Aunque, en la Segunda División, cualquier descuido o confianza excesiva se pagan muy caros. Las victorias se sufren hasta el final y fue lo que sucedió. Con el 3-1 y todavía diez minutos por jugar, todo era posible. Y más aún cuando, en el 33, Rubén Sánchez anotó el segundo para el Barça, que se volcó para lograr, al menos, el empate. El técnico alzireño movió el banquillo y sacó a los jugadores que mejores prestaciones defensivas ofrecen. El conjunto ribereño aguantó estoicamente los ataques de su rival y se hizo con los tres puntos.

Nacho Serra anotó un gol y ofreció un recital de grandes paradas. Paula Climent

Con tres jornadas disputadas, el Family Cash Alzira FS ocupa la octava plaza de la clasificación, con seis puntos, obtenidos todos ellos en su pabellón. Eso sí, empatado con el Barça Atlètic, tercero, el Full Energía Zaragoza, el Burela, el Bisontes Castellón y el O Parrulo Ferrol, que también suman dos victorias y una derrota en este arranque liguero.