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Algemesí protegerá ahora el toque de campanas frente a las quejas por el ruido

El ayuntamiento ha elaborado una propuesta de ordenanza acústica, pendiente de aprobación, que recoge como excepciones los volteos propios de diferentes fiestas. La Colla de Campaners festejará mañana el título de la Unesco

Miembros de la Colla de Campaners, en la madrugada de ayer, en el toque previo a la misa. Levante-EMV

La llamada con el toque de campanas a la segunda misa de la «Novena de Guitarretes» que desde el miércoles se celebra en la basílica menor de Sant Jaume estrenó en la madrugada de ayer en Algemesí el reconocimiento del toque manual de campanas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, aprobado el día anterior por el Comité Intergubernamental de la Unesco en la convención que este año tiene lugar en Rabat. La celebración oficial, no obstante, tendrá lugar mañana sábado, cuando la Colla de Campaners d’Algemesí, que ha participado activamente en la candidatura, se sumará al volteo general de campanas convocado en toda España para festejar este logro y, paralelamente, desplegará una pancarta con una fotografía de antiguos campaneros que dará a conocer el título de la Unesco.

Ordenanza ya acabada

La declaración del toque manual de campanas como Patrimonio de la Humanidad llega en un momento en que el Ayuntamiento de Algemesí tiene finalizado el borrador de una ordenanza de contaminación acústica que, recogiendo una petición de los campaneros, protege los toques propios de las diferentes celebraciones para evitar que, como ha sucedido en otras localidades -Alberic es el caso más próximo-, una denuncia vecinal pueda acabar por silenciar las campanas en determinados horarios. 

El concejal de Cultura, Pere Blanco, confirmó ayer que el ayuntamiento cuenta con una propuesta de ordenanza pendiente de aprobación que ya recoge como excepción los toques propios de la Festa de la Mare de Déu de la Salut, que están incluidos en la declaración como Patrimonio de la Humanidad conseguida en 2011 y por tanto protegidos por la misma, y que también incorporaba la consueta con el listado de toques que se realizan con motivo de las diferentes celebraciones. Blanco comentó que la ordenanza se apoya en la que ya rige en Albaida, donde los campaneros tienen gran tradición, y está ya acabada, aunque dijo no recordar el motivo por el que todavía no se ha elevado al pleno, si bien confirmó que la voluntad era proteger estos toques tradicionales. Se da la circunstancia que en Algemesí hay precedentes de quejas que han llegado incluso al Síndic de Greuges por las molestias que ocasionaban las campanas de la basílica.

Un caso similar en Alberic acabó provocando la instalación de un dispositivo eléctrico que anula los toques horarios noctunos para evitar que se superara el nivel máximo de ruido permitido.

El vicepresidente de la Colla de Campaners d’Algemesí, Toni Galán, que destaca que con este último reconocimiento Algemesí suma ya tres Patrimonios -la Festa y las Fallas serían los otros dos-, confirmó ayer que elevó la petición al ayuntamiento hace aproximadamente un año para que se regulara el tema de la contaminación acústica y se contemplaran como excepción los toques de campanas para evitar problemas de futuro. «Para las nuevas generaciones queríamos dejar las cosas atadas y que no se repitieran los riesgos que hemos tenido nosotros», señaló Galán, que consideró que con la declaración como Patrimonio de la Humanidad, la protección que ofrezca la ordenanza puede quedar como algo testimonial. Galán comentó que algunas consultas realizadas han apuntado que al tratarse el campanario de la basílica de un BIC también se puede intrepetar que las actividades culturales que se realizan en él cuentan con cierta salvaguarda.

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