Alrededor de cincuenta estudiantes de la Escuela Oficial de Idiomas de Alzira de los cursos de alemán e italiano han criticado al Servicio de Idiomas y Programas Europeos (SIPE) por su decisión de cambiar el horario dos meses después de haber comenzado el curso. Algunos de los alumnos se sienten «gravemente afectados». «Nos imposibilita a muchos de nosotros continuar asistiendo a las clases o, como mínimo, el no poder acudir a la mitad de las horas ofertadas anualmente», explica una de ellas.

Según su relato, la dirección de la escuela, los profesores y los propios alumnos han «luchadopara que el inspector de educación de la zona y el SIPE comprendiesen el desbarajuste ocasionado en las vidas de los estudiantes». Eso sí, sin éxito. «Han ignorado nuestros argumentos y acciones y, respaldándose en una normativa que no se aplica a todos por igual, nos han dificultado el acceso a la educación», indican.

A entender de los alumnos, este tipo de situaciones no deberían producirse con el curso ya iniciado, pues el horario escogido en la matrícula es el que mejor se adapta a la vida laboral, estudiantil o personal de cada uno. Asimismo, califican la decisión tomada por el SIPE de «injusticia» ya que ha provocado «que algunos alumnos renuncien a un año de estudios e, incluso, a la posibilidad de obtener un Certificado de Nivel Oficial que, a su vez, necesitan para progresar en su carrera académica o profesional».