La recolección del «cacau del collaret» cultivado en una parcela en desuso cedida por el Ayuntamiento de Carcaixent ha completado la experiencia piloto, a la espera de evaluar los rendimientos y la posible rentabilidad, de un singular proyecto de recuperación de esta variedad tradicional que combina el aspecto agroecológico con una vertiente social al buscar salidas laborales en este campo para personas en riesgo de exclusión social.

Una segunda fase de este proyecto impulsado por la asociación Interpreta Natura con la colaboración del Ayuntamiento de Carcaixent, la Conselleria de Agricultura a través de la Estación Experimental Agraria y la Fundación Manantial, que gestiona el Centro de Rehabilitación e Integración Social (CRIS), buscará la colaboración de establecimientos hosteleros o empresas del sector interesadas en contar con un producto muy vinculado a la cultura valenciana y que, además, «sea cien por cien sostenible, de proximidad y socialmente comprometido» para garantizar la continuidad del proyecto.

El coordinador de Interpreta Natura, José Luis Alemany, destaca que el cacahuete es un producto muy vinculado a la cultura del almuerzo tan arraigada en la Comunitat Valenciana, por lo que está presente en la mayoría de bares, si bien prácticamente todo el producto que se consume corresponde a variedades importadas de otros países, principalmente de Estados Unidos, mientras que la producción de la variedad autóctona es escasa. «El ‘cacau del collaret’ -incide Alemany – es un ejemplo de una variedad tradicional con una genética interesantísima, por ser el resultado de lustros de selección y reproducción de semilla, por lo que se encuentra adaptado a las condiciones climáticas del territorio y es, además, un cultivo de proximidad, sostenible y prácticamente de secano».

Comercialización simbólica

El proyecto «Cacauet» que ha arrancado con esta fase piloto que se completará tras el período de secado con la comercialización simbólica de la primera cosecha en el Mercat Municipal, plantea la experiencia como una forma de conseguir beneficios agrícolas, ecológicos y sociales mediante la recuperación de esta variedad tradicional, consolidar los conceptos de producción de proximidad e incrementar el consumo de productos ecológicos, así como favorecer la inserción laboral en el sector de los usuarios del CRIS de Carcaixent que han sido los encargados de realizar las tareas propias del cultivo del cacahuete, un trabajo que ha servido de formación en busca de esa salida laboral.

La recolección del cacahuete realizada por los usuarios del CRIS ha completado esta semana el trabajo de campo de la experiencia piloto.

La Fundación Manantial es una de las entidades implicadas en el proyecto junto al Ayuntamiento de Carcaixent, que ha cedido un solar en desuso para recuperarlo y convertirlo en un terreno de cultivo ecológico, además de costear los trabajos de adecuación del terreno; y la Conselleria de Agricultura, que ha participado a través de la Estación Experimental Agraria de Carcaixent con la aportación de la semilla tradicional del «cacau del collaret» y el asesoramiento necesario para su cultivo. Interpreta Natura, como impulsora del proyecto, se encarga de la coordinación de todas las entidades en esta actuación, que también cuenta con personal voluntario.

La entidad defiende la colaboración público-privada como un «valor añadido» a las acciones de Interpreta Natura ya que, en última instancia, otro de los objetivos del proyecto es «tejer redes y crear sinergias entre diversas instituciones para hacerlo posible y sostenible en el tiempo».

El proyecto plantea crear un sello de calidad, «Cacau social», que se entregaría a todos los establecimientos y entidades que decidan participar como forma de certificar el origen de un producto de proximidad, de comercio justo, sostenible, que contribuye a luchar contra el cambio climático y que promueve la conservación de una variedad tradicional valenciana.

Los promotores del proyecto pretenden realizar la presentación formal cuando, previsiblemente después de Navidad, acudan al mercado con el cacahuete de esta primera cosecha para su venta. Fuentes de Interpreta Natura han señalado que los propios usuarios del CRIS que han trabajado en el cultivo serán los encargados de presentar y promocionar el producto y que todos los beneficios que se obtengan de la venta simbólica se destinarán al centro, que será el que decida si repartirlo entre estos nuevos agricultores o reinvertirlo.