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Tribuna del diumenge

Cabe preguntarse si Alzira, capital de la Ribera Alta, existe

cabe preguntarse si Alzira, capital de la Ribera Alta, existe

Alzira existe? ¿Por qué cabe preguntárselo ahora? Desde hace muchos años nuestra ciudad arrastra un grave déficit de infraestructuras hidráulicas, como corroboró en el discurso conmemorativo del 9 d’Octubre la secretaria del PSPV-PSOE de Alzira, Gemma Alós, también candidata a la alcaldía, subrayando esta carencia con moderación y racionalidad.

Volviendo un poco la vista atrás, la historia nos recuerda que desde la pantanada del 20 de octubre de 1982, la posterior riada del 6 de noviembre de 1987 y de otros tantos desbordamientos que les han seguido, se han ido realizando proyectos y obras a finales de la década de los años 80 del siglo pasado en colectores e imbornales, además de la construcción de los pantanos de Bellús, Escalona y Tous, con la intención de prevenir riadas.

Desde entonces, hace 40 años que solo se ha realizado una obra importante, el canal interceptor, una obra financiada por la Generalitat y llevada a cabo también gracias al esfuerzo del Ayuntamiento de Alzira durante la anterior legislatura, destacando fundamentalmente, entre otros, el trabajo del concejal socialista Fernando Pascual. En el actual mandato, además hemos visto cómo se prolongaba esta infraestructura, consecuencia de las negociaciones con el grupo Global Omnium-Aguas de València que, inicialmente, ha financiado esta obra.

En estos momentos, con cuarenta años de retraso, lo que falta por hacer es, en primer lugar, la adecuación de la vía férrea para que el pantano de Bellús pueda al fin llenarse y no tener de desaguar al río Xúquer para que, así, no nos llegue el agua entre la boca y la nariz en Alzira, Carcaixent o Alberic.

En segundo lugar, urge la ampliación del Pont de Xàtiva, para la correcta evacuación de las aguas pluviales que bajan del Barranc de La Casella y de l’Estret. Solo hay que imaginarse cómo puede pasar el agua de dos valles de más de 8 km de amplitud por debajo de un puente de 7 metros. Imposible. En estas condiciones, el agua se desborda e inunda algunos barrios de la ciudad de Alzira.

Y, por último, aquí expongo mi idea de mejora. Necesitamos un colector paralelo al ya existente que recoja la lluvia desde la antigua fábrica de Avidesa y que discurra por las calles Padre Pompilio y la avenida José Suñer Orovig (antigua fábrica de Cartonajes Suñer) buscando así desembocar en el río Xúquer a la altura del puente conocido popularmente como McDonald’s. Así se evacuaría el agua con mayor pendiente hacia el río. Todos sabemos que el agua, por gravedad, va hacia abajo, nunca hacia arriba.

También hay que invertir en la renovación de colectores y la construcción de otros paralelos a los ya existentes. Igualmente en la duplicación de imbornales en las calles más críticas. De este modo, en los días de lluvias torrenciales y focalizadas, evitaríamos en gran medida las inundaciones de casas, locales comerciales y aparcamientos subterráneos. Sin olvidar, claro está, que en días de fuertes lluvias quien corresponda debe poner tres cirios ante la Verge de La Murta, la Verge del Lluch y Sant Bernat i les Germanetes. Sin bromas.

Demando por ello a las autoridades y entidades públicas que se acuerden al aprobar las inversiones de que Alzira existe, que sigue siendo capital de la comarca de La Ribera Alta y que necesita una solución urgente a una problemática histórica.

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