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Una carletina está involucrada en la venta irreal de un perro por Internet

La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife revoca una condena inicial por un delito leve de estafa La implicada alegó que solo abrió cuentas bancarias a cambio de dinero de una desconocida

Una vecina de La Palma ha resultado engañada tras pagar 260 euros para adquirir un caniche a través de un anuncio en internet, que nunca recibió, en una estafa para la que la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife concluye que no hay pruebas suficientes de su autoría.

En primera instancia una mujer de Carlet fue considerada autora de un delito leve de estafa por este hecho y se la condenó a una multa de 270 € y devolver el dinero por la venta del caniche, pero la Audiencia Provincial ha concluido que no hay pruebas suficientes de que haya sido la autora real del delito.

La vecina de La Palma leyó un anuncio de venta de caniches en una web y contactó varias veces por mensajes en el móvil con una mujer que se hizo llamar Gansa, y que en principio fue identificada como la que resultó condenada.

La denunciante asegura que esta mujer le facilitó su cuenta bancaria en la que ingresó 260 euros en junio de 2020, sin que llegara a recibir nunca el caniche. Desde ese momento nadie contestó a ninguna de sus llamadas o mensajes.

La condenada en primera instancia interpuso en su día una denuncia ante la Guardia Civil de Carlet, donde reside, en la que aseguraba que a cambio de 650 euros accedió a la petición de una desconocida de abrir varias cuentas bancarias. Poco después tuvo conocimiento de que esta última la estaba utilizando para cometer estafas informáticas a su nombre. Por esas fechas se registraron movimientos bancarios entre los cuales figura una transferencia que no se llegó a concretar y un bizum, ambos por importe de 260 € por los conceptos «caniche» y «compra de caniche». Con posterioridad la cuenta se quedó sin fondos.

La Audiencia Provincial ha anulado la sentencia al no quedar probado que la condenada fuera la mujer con la que la denunciante habló por teléfono ni que actuara de común acuerdo con la desconocida para llevar a cabo la estafa.

La acusada alegó que los indicios no eran suficientes para demostrar su autoría y, aunque la cuenta bancaria efectivamente aparece a su nombre, acto seguido indica que nunca recibió dinero alguno por la venta de un caniche. El fallo sostiene ahora que no hay indicios suficientes para anular la presunción de inocencia a pesar de que se pudo demostrar que la cuenta pertenecía a la denunciada. También quedó probado que por esas fechas se sacó dinero por una cantidad semejante a la pagada en una sucursal cercana a su casa, que fue ella quien canceló la cuenta y tampoco se demostró que fuera cierto que la abrió de acuerdo con una desconocida.

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