La astrónoma e investigadora de Alberic Amelia Ortiz Gil acumula cada vez más reconocimientos por su labor divulgadora. El ultimo que ha ganado es el X Premio José María Savirón que convoca la Universidad de Zaragoza. Ortiz es doctora en Ciencias Físicas. Tras dedicar varios años a la investigación en diversos campos de la astronomía, actualmente centra su trabajo en la divulgación de esta ciencia en el Observatorio Astronómico de la Universitat de València. 

El Ayuntamiento de Alberic le otorgó en 2018 el Premio Jaume I de Ciencia e Investigación por su trayectoria profesional y su brillante carrera académica. Y la sociedad planetaria europea Europlanet le otorgó en 2019 el premio Public Engagement por sus contribuciones al diseño de recursos accesibles para comunicar la astronomía a públicos con diversas capacidades, en particular a personas con problemas de visión.

La investigadora cuestionó en una entrevista publicada hace poco más de un año en Levante-EMV la falta de implicación general de las instituciones en el mundo científico y, en particular, en la integración femenina en «una carrera hecha por y para hombres». Respecto a la utilidad de la astronomía en el día a día comentó: «Protagoniza una serie de adelantos tecnológicos que se aplican en el día a día y que facilitan la vida de los seres humanos. El más claro es el wifi. Se desarrolló en un observatorio de radio y hoy en día lo utilizamos todos. O también la cámara CCD, que ahora tenemos todos en nuestros móviles». 

La fundación Alfons el Magnànim ha publicado este año su libro «Astronauta», que aborda las esperanzas y anhelos de las pioneras que, con perseverancia y tozudez, se negaron a aceptar que el orden social establecido las dejara fuera de la exploración espacial, tal como John Glenn declaró en 1962 ante la comisión de investigación del Congreso de los Estados Unidos que estudiaba la posible discriminación de la NASA contra las mujeres del Mercury 13. El camino en el espacio para las mujeres ha estado plagado de problemas, encuentros afortunados y divertidas anécdotas que convierten su libro en una lectura recomendable y amena.