La peor parte del altercado protagonizado por el alcalde de Llombai, José Forés, el pasado jueves en el bar restaurante Ca Llorenç se la llevó la esposa del propietario del establecimiento, que fue mordida en una mano por el propio alcalde mientras forcejeaba con ella. La mujer trataba en todo momento de interponerse entre su esposo y la primera autoridad local y el primer teniente de alcalde, José Luis Climent, para poner fin a la pelea, pero recibió constantes empujones y manotazos de los ediles hasta que Forés utilizó los dientes para zafarse de ella. La escena fue grabada en vídeo por la cámara de seguridad del local y será utilizada por la Guardia Civil para instruir las diligencias del caso.

Las autoridades entraron al bar tras invertir gran parte de la mañana en los preparativos del Mercat dels Borja, que recreó la estética renacentista en las calles del municipio durante todo el fin de semana. Querían tomarse un café. El alcalde preguntó a Pedro Juan Llorens qué tal le iba el negocio y no tardó en recriminarle que no participara más en la financiación de las fiestas. La contestación no fue del agrado de la primera autoridad local. El dueño del restaurante reprochó la escasa respuesta del ayuntamiento a las peticiones que le realizaba el establecimiento. En este contexto, censuró que los políticos trataran de conseguir votos con promesas que nunca se cumplían. 

La réplica del primer edil subió mucho el tono de la conversación y de las descalificaciones se pasó a insultos de grueso calibre. Llorens decidió apartarse unos metros, pero segundos después el alcalde se levantó de la silla, se fue a buscarle y le desafió. Algunos testimonios aseguran que gritaba repetidamente: «Si tens ous, vine»

El primer edil se plantó ante el hostelero y le empujó en varias ocasiones por reclamarle que abandonara de inmediato el local. Forés se resistió a salir y apeló a su autoridad como alcalde. De la violencia verbal se pasó a la física. Primero le golpeó en un hombro y luego en el pecho. Las dos mujeres que había en el local, la dueña y una camarera, que habían permanecido hasta entonces ajenas al intercambio de improperios, trataron de mediar, al igual que algunos vecinos, que alertados por el griterío, entraron en el establecimiento.

Llorens ha condenado que el alcalde se atreviera a atacar a una mujer. Esa agresión consta en la denuncia, cuyas diligencias todavía instruye la Guardia Civil. 

De mediar a sumarse a la trifulca

El concejal y primer teniente de alcalde de Llombai, José Luis Climent, se entretuvo con su móvil mientras el primer edil y el dueño del bar discutían acaloradamente. Al verles forcejear después se levantó de la mesa y se interpuso entre ambos con la intención de evitar la pelea, pero minutos después, con los ánimos cada vez más encendidos, se sumó a la trifulca. El alcalde cayó al suelo y Climent vociferaba ostensiblemente hasta que fue apartado por un agente de la Policía Local.