Las Fallas de Alzira cuentan este año con la baja de Nou Penalet, la comisión más joven de la ciudad que ocupó la demarcación de la desaparecida falla Penalet y que durante siete años ha estado activa hasta que el pasado mes de septiembre comunicó a la Junta Local Fallera que no participaría de forma oficial en las fiestas de 2023 y que abría un período de reflexión con la expectativa de poder retomar la actividad “con un proyecto a corto-medio plazo de forma sostenible”.

Sin embargo, este paréntesis no puede ser muy largo. El reglamento que rige las Fallas de Alzira establece que una comisión puede permanecer hasta dos años sin actividad antes de perder su antigüedad, que establece el orden en los desfiles de los actos propios de la Junta Local Fallera y, sobre todo, la demarcación que tiene asignada.

En el caso de Nou Penalet, al tratarse de la última falla constituida en Alzira, era también la última en desfilar en la cabalgata, la ofrenda o los pasodobles, por lo que la pérdida de antigüedad tendría un efecto limitado, aunque no así la demarcación, ya que en el caso de que la JLF la diera por desaparecida las calles que ahora constituyen su demarcación se reasignarían a las comisiones adyacentes, lo que dificultaría una posterior reconstitución.

La misiva remitida en septiembre por la secretaria de la falla a la JLF a modo de despedida relata que han podido constatar que la ilusión de un grupo de amigos que impulsó la constitución de la falla no es suficiente para asumir las obligaciones que implica el normal funcionamiento de una comisión y manifiesta la voluntad de que la despedida no sea definitiva. “Esperamos que esto sea un punto y seguido, un período de reflexión en el que se tome conciencia de lo que hemos creado y se decida continuar con un proyecto a corto-medio plazo de forma sostenible”, señala.

El artículo 48 del reglamento fallero también establece que, en caso de imposibilidad de plantar falla, la comisión debe poner a disposición de la JLF los libros de actas y el patrimonio que pudiera tener, que quedaría en depósito hasta que se cumpla el plazo de dos años para dar por desaparecida oficialmente a la falla. Si la falla se reorganiza se le devuelve y, en caso contrario, se destinaría a la finalidad prevista en los estatutos.