Los vecinos exigen vías de evacuación seguras tras el fuego de la Casella

Alertan de que la única alternativa si se corta la carretera es el camino de piedras que la CHJ impide reparar y se convertiría en una «ratonera»

Estado de un tramo del camino que sube a la Casella por la solana en una imagen del martes.

Estado de un tramo del camino que sube a la Casella por la solana en una imagen del martes. / PERALES IBORRA

Los propietarios de huertos con acceso por la umbría de la Casella consideran que el incendio que se produjo en el valle hace escasamente un par de semanas ha sido un aviso y alertan de que cualquier otro percance de similares características que obligara a cortar la carretera de la solana, el acceso principal al paraje, dejaría como único acceso el camino de la umbría que, inciden, puede convertirse en una «ratonera» especialmente tras la retirada del hormigón con el que el ayuntamiento acondicionó el camino allá por el año 2007, al ordenar la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) la restitución al estado original.

Los vecinos exigen «vías de evacuación seguras» tras el incendio y alertan del riesgo que correrían los residentes y los propietarios de parcelas en el caso de que la única vía de evacuación quedara impracticable tanto para la población que sale como para los efectivos de emergencia que acuden a sofocar el incendio. 

«Espacios inaccesibles»

«La alternativa es utilizar el camino del barranco, pero la CHJ se obceca en sanciones y prohibir cualquier trabajo de reparación y mantenimiento del camino que transcurre junto al descuidado lecho hidrográfico del barranco», exponen los vecinos, mientras señalan que «tal vez el espíritu ecologista de la Confederación acabe transformando nuestro paraje en una especie de ratonera para las personas, llena de espacios inaccesibles y no nos quede otra que ver como se abandonan los campos y las montañas a su suerte».

El Ayuntamiento de Alzira retiró el año pasado el hormigón con el que, en su día, acondicionó un camino que la CHJ no reconoce ya que entiende que todo forma parte del barranco de la Casella. Es más, incluso ha emplazado a dejar de utilizarlo y ordenó que se devolviera al estado previo a la reparación. El pleito por una primera sanción de 9.000 euros que la CHJ impuso al ayuntamiento por estas obras se saldó con una sentencia favorable al organismo de cuenca que, finalmente, ha obligado a ejecutar para dejar un camino de tierra compactada y piedras a que los vecinos auguran un rápido deterior, especialmente en el momento que llueva mínimamente.

Los vecinos de la solana de la Casella protagonizaron una concentración el día que el Ayuntamiento de Alzira tenía previsto iniciar las obras de retirada del hormigón -la Confederación valoró como insuficiente un trabajo de fresado inicial que redujo el espesor-, y las autoridades locales se comprometieron con este grupo de propietarios a estudiar el diseño de un acceso alternativo.

Los vecinos de la solana de la Casella, que pretenden constituirse en asociación para tener una mayor fuerza en sus reivindicaciones, señalan que le camino de tierra «aguantó bien una semana» pero con la campaña de la naranja y la entrada de camiones empieza a resentirse. «A la próxima lluvia que haya se va a llenar todo de socavones», auguran. Pascual Fandos Alzira

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