La Ribera y la Safor

La inflación dispara un 30 % el coste de los albergues de animales comarcales

El consorcio adjudica las obras del refugio de Tavernes y volverá a licitar a principios de año las de l’Alcúdia tras quedar desierta la primera subasta

Un albergue canino en una imagen de archivo.

Un albergue canino en una imagen de archivo. / Alberto Sáiz

El aumento generalizado del precio de los materiales en el sector de la construcción ha disparado un 30 % el coste de los refugios de animales que impulsan el Consorci de la Ribera y la Mancomunitat de la Safor como base del futuro servicio de recogida mancomunado, que agrupará a más de cincuenta pueblos de las dos comarcas y que desde que se concibió -antes incluso de la entrada en vigor de la nueva Ley de Bienestar Animal- aboga por el «sacrificio cero» y por facilitar las adopciones. 

Este incremento de costes provocó que la primera licitación convocada por el consorcio a mediados de año con el objetivo de adjudicar a la vez la construcción de los albergues de Tavernes de la Valldigna y l’Alcúdia, los dos municipios que ofrecieron suelo para ubicar estas instalaciones, se declarara desierta, lo que obligó a una revisión de precios para convocar una nueva subasta en la que se decidió licitar por separado cada uno de los núcleos zoológicos. El presupuesto de cada instalación, estimado en la anterior licitación en un millón de euros, pasaba a 1,3 millones por lo que, en conjunto, los costes han aumentado un 30 %.

La estimación inicial de dos millones para los dos núcleos zoológicos ha pasado a 2,6 tras la revisión de precios

Las obras del futuro albergue de Tavernes ya se han adjudicado y algo más retrasado va el expediente del núcleo zoológico de l’Alcúdia, a la espera de que las mancomunidades aprueben la aportación económica para garantizar la financiación. Con todo, fuentes de la Mancomunitat de la Ribera Alta señalan que está previsto que la licitación de este albergue se realice entre enero y febrero con la previsión de que las obras puedan adjudicarse en abril.

La construcción de estos núcleos zoológicos es uno de los primeros objetivos que se ha marcado el nuevo presidente del Consorci de la Ribera, Josep Mur, elegido la semana pasada por unanimidad, al considerar que se trata de una «necesidad grande» y que todas las mancomunidades implicadas han realizado un importante esfuerzo económico para que pueda ser realidad. Otra de las apuestas que Mur pretende impulsar en sus dos años de mandato -el pacto de la izquierda contempla que el edil de Compromís en Carlet debe ceder la presidencia al PSOE a los dos años- pasa por ampliar el proyecto «Canya a a la canya» de eliminación de esta especie invasora en el Xúquer de forma que la actuación llegue también a los afluentes y, en particular, al Magro.

Los proyectos de construcción de los albergues estiman en 16 meses el período de ejecución, aunque la oferta seleccionada en el caso del refugio de Tavernes ofrece realizar las obras en un año, por lo que el consorcio trabaja con la perspectiva de que el nuevo servicio mancomunado de recogida de animales abandonados para los más de 50 municipios adheridos -más de 30 en la Ribera y 23 en la Safor- pueda ser una realidad en el año 2025 con los dos núcleos zoológicos como centros de referencia.

Los proyectos contemplan albergues con espacios diferenciados para perros, gatos y equinos, además de habilitar salas para ofrecer talleres de concienciación dirigidos a centros educativos y protectoras de animales, en las que el consorcio se pretende apoyar para gestionar el servicio.