La oferta de alquiler se hunde en Alzira por inquilinos que "huyen" de València

Las inmobiliarias detectan cada vez más potenciales arrendatarios procedentes de la capital y sus alrededores en busca de una vivienda más asequible

Los pisos más atractivos económicamente desaparecen en apenas dos días

Un vecino de Alzira contempla en un escaparate la oferta de vivienda de una inmobiliaria de la ciudad.

Un vecino de Alzira contempla en un escaparate la oferta de vivienda de una inmobiliaria de la ciudad. / Agustí Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira se convierte, poco a poco, en una esponja que absorbe la demanda de vivienda en alquiler que València y su cinturón metropolitano no pueden satisfacer ante la tendencia creciente de precios. Los anuncios más atractivos, desde el punto de vista económico, que ofrecen las inmobiliarias vuelan. 

La capital de la Ribera Alta no es ajena al contexto demográfico del país. Fallecen más personas de las que nacen. Sin embargo, su censo no para de crecer año tras año. Esto se debe a su capacidad para atraer nuevos vecinos. Alzira goza de una excelente conexión, a través de carretera o mediante ferrocarril, con la capital provincial. Además, el precio del alquiler nada tiene que ver con el del Cap i Casal.

Los expertos del sector consultados por Levante-EMV coinciden a la hora de destacar cómo el perfil de los inquilinos que demandan una vivienda ha variado, especialmente, en el último año y medio. Alzira ha acogido, de forma habitual, a aquellas personas y familias de pueblos cercanos más pequeños. Sin embargo, en tiempos más recientes, los potenciales inquilinos de un hogar en alquiler llegan, cada vez más, huyendo de los elevados precios que el mercado ofrece en València y sus alrededores.

«Se nota desde dos puntos de vista», apunta Rubén Martí, de la inmobiliaria José Martí, que prosigue: «Por un lado, desde hace un par de años, hemos detectado muchos compradores interesados en adquirir una vivienda, invertir en ella para realizar una reforma y ponerla en alquiler. También es habitual encontrarnos con clientes que vienen de València o los pueblos que la rodean».

Vista de Alzira desde la montaña.

Vista de Alzira desde la montaña. / Agustí Perales Iborra

Mayores exigencias

Alzira no escapa de la tendencia alcista de precios. Según apunta Isidro Cebolla, de Alzicasa, «el alquiler ha aumentado entre un 10 y un 20 % en los últimos diez años». Con todo, todavía está lejos de «los precios de València, que son prohibitivos». «De media, nos podemos mover en unos quinientos euros. Varía según el tamaño y las zonas, pero la media estaría en esas cifras. Al haber muy poca oferta y mucha demanda, se agotan rápidamente. Es poner un anuncio de un inmueble, te salen diez o quince candidatos, y en dos días puede estar ya alquilado», expone Cebolla.

Martí, en cambio, estima el precio medio del alquiler en torno a los seiscientos. Y admite, igualmente, que los alquileres por debajo de los quinientos euros «ya no existen». Asimismo, señala que los propietarios han incrementado sus exigencias. «Que haya más demanda que oferta no es algo nuevo, pero sí que es cierto que, desde la Asociación de Inmobiliarias de la Ribera (Asir) colaboramos para encontrar la mejor selección de perfiles», destaca. Cuestiones como tener mascotas o los ingresos económicos son algunos de los elementos que se valoran. De hecho, ambos apuntan a que los seguros frente a impagos se han vuelto indispensables.

Los tiempos cambian y también las tendencias. Lo que no, es la búsqueda del ahorro de las familias. También en la vivienda. «Es normal que la gente cada vez tenga menos apego a su lugar de nacimiento, lo que prima es la economía», concluye Cebolla.

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