Rebelión de las comisiones de Alzira contra el modelo de elección de las falleras mayores

La JLF traslada a las candidatas los recelos de los presidentes a tres días de la gala que debía designar a las máximas representantes, lo que deja la puerta abierta a una situación insólita

La directiva que preside Paqui Vallés tras su elección hace escasamente un mes.

La directiva que preside Paqui Vallés tras su elección hace escasamente un mes. / Perales Iborra

La fallas de Alzira se han plantado contra el sistema de elección de las falleras mayores de la ciudad para exigir un cambio de modelo a tres días de la gala que debe designar a las máximas representantes, una petición que puede conducir a un callejón sin salida cuando no hay margen para rectificar y a una situación insólita. De hecho, este miércoles por la noche, la directiva de la Junta Local Fallera mantenía una reunión con las candidatas para trasladarles el sentir de los presidentes. En el ambiente, una petición para que las dos aspirantes que presentaron su candidatura en tiempo y forma se retiren. La posibilidad de promover la abstención o incluso los votos nulos para evitar la elección de la fallera mayor son alternativas que se han barajado.

Las últimas horas han sido muy intensas en las fallas de Alzira. La JLF celebró el sábado la jornada de convivencia para que los electores que tienen que decidir con su voto el nombre de las nuevas falleras mayores pudieran conocer mejor a las candidatas. El reglamento fallero que rige en Alzira establece que son los presidentes de las 35 comisiones, o la persona en quien deleguen, los que conforman el jurado. 

Dos candidatas

Dos eran en ese momento las candidatas a fallera mayor mientras que seis niñas optaban al trono infantil. El reglamento establece que los electores deben valorar cualidades como el historial fallero, presencia, comportamiento y la expresión oral en valenciano. La jornada no cumplió las expectativas de un buen número de presidentes y, tras un año marcado por los conflictos con la fallera mayor, que incluso amenazó con dimitir, surgieron las dudas.

Los presidentes de la gran mayoría de las fallas se reunieron el martes en una asamblea en la que verbalizaron esta preocupación. Se planteó la necesidad de forzar un cambio que permita mejorar un sistema de elección que en los últimos años se ha caracterizado por la escasez de aspirantes. De hecho, el año pasado se cerró el plazo sin candidatas y en otros ejercicios anteriores únicamente optaba una al trono de fallera mayor. Más numerosas suelen ser las aspirantes al cargo de reina infantil.

De esta primera reunión surgió una petición dirigida a la Junta Local Fallera para que convocara una asamblea extraordinaria con un único punto en el orden del día: la elección de las falleras mayores. La JLF ha celebrado esta reunión para escuchar a los presidentes. A la misma han asistido tanto el alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, como la concejal de Fiestas, Mar Chordá.

Los presidentes han reiterado los argumentos del día anterior. Se ha aclarado que un voto en blanco generalizado no impediría designar a la nueva fallera mayor ya que se consideran votos válidos y, en caso de empate, aunque sea a cero, el reglamento contempla que se designe a la fallera que lleva más tiempo censada; si se mantuviera la igualdad, a la que ha sido fallera mayor de una comisión y, en caso de persistir, a la de mayor edad. Si todos los votos que se emitieran fueran nulos o se optara por una abstención generalizada, es decir, que ningún presidente vota, algo que parece poco probable, no se podría designar a la nueva fallera mayor.

Con este escenario, la Junta Local Fallera ha optado por convocar esta misma noche a las candidatas. No ha trascendido el resultado de esa reunión, pero la posibilidad de que la niña que el sábado salga elegida fallera mayor infantil asuma en solitario la representación de las Fallas de Alzira es una opción que nadie parecía descartar. n