Alzira se expone a quedarse sin fallera mayor si renuncian las dos candidatas

La JLF comunica a las dos aspirantes que las comisiones cuestionan su idoneidad para el cargo y espera una respuesta: se retiran o concurren al acto de elección que se celebra el sábado

La presidenta de la JLF, Paqui Vallés, en una asamblea de presidentes, en una imagen de archivo.

La presidenta de la JLF, Paqui Vallés, en una asamblea de presidentes, en una imagen de archivo. / Perales Iborra

La Junta Local Fallera comunicó el miércoles por la noche a las dos aspirantes a fallera mayor de Alzira que los presidentes de las comisiones consideran de forma mayoritaria que no son las personas idóneas para representar a la ciudad y, a poco más de 48 horas del acto de elección, se encuentra a la espera de que éstas comuniquen si retiran sus candidaturas o deciden continuar y se someten este sábado en el Gran Teatro a una votación que, a juzgar por las diferentes alternativas que se han planteado, se presume incierta. 

El equipo directivo de la JLF dejó claro en la asamblea de presidentes celebrada el miércoles que no se puede interrumpir el proceso de elección porque, según ha explicado la responsable de comunicación de la entidad, Amparo Sangil, se trata de un concurso público convocado con unas bases y unos plazos «que se tienen que cumplir» y que, en el caso de que el sábado se cerrara sin una fallera mayor, bien porque las aspirantes no concurren o por alguno de los supuestos barajados de cara a la votación, la fallera mayor infantil que resulte elegida el sábado asumiría la representación ya que no se contempla iniciar otro proceso. Si no hay fallera mayor tampoco se designaría una corte de honor.

Sangil explica que, tras la asamblea extraordinaria que habían solicitado las fallas ante las dudas que generaron las candidatas en la toma de contacto con los electores, la JLF convocó esa misma noche tanto a las aspirantes a fallera mayor de Alzira como a las que solo concurren para formar parte de la corte de honor. «Trasladamos a las falleras esa información y dejamos en su mano cualquier decisión que quieran tomar, les dijimos que la vamos a respetar y actuar en consecuencia», comenta Sangil, que asegura que la situación cogió «por sorpresa» a las dos aspirantes. 

Sin plazo para la respuesta

«No íbamos a pedirles una respuesta inmediata, les dijimos que se fueran a casa, que se lo pensaran y contestaran sin marcar ningún plazo», agrega, por lo que la respuesta se podría demorar incluso hasta mañana sábado. Al cierre de esta edición la JLF no había recibido una contestación. Amparo Sangil defiende que la JLF se ha limitado a trasladar lo que han planteado los presidentes y que su objetivo en estos momentos es tratar de minimizar daños a todas las partes implicadas en una situación difícil.

La junta descarta otro proceso de elección este año y la reina infantil asumiría la representación

Las dudas suscitadas por las candidatas provocaron una primera reunión de los presidentes el martes, de la que salió una petición a la JLF para que convocara formalmente una asamblea para abordar la elección de la fallera mayor, prevista para mañana. En el debate se plantearon diferentes alternativas que pudieran evitar la elección si se llegaba a la votación. La JLF aclaró que un voto en blanco unánime de las fallas no impedirían la elección de la fallera mayor, ya que son votos válidos y en caso de empate el reglamento contempla otros requisitos, mientras que una abstención generalizada -un extremo poco probable- o si todos los votos fueran declarados nulos no habría fallera mayor.

Respecto a las peticiones formuladas para cambiar el sistema de elección, Sangil recuerda que la actual directiva, que tomó posesión hace escasamente un mes, ha iniciado un proceso de revisión del reglamento: «Cuando lleguemos a los puntos que regulan la elección se abordará. Queremos evitar de cara al futuro que se repitan este tipo de situaciones y hay que buscar alternativas entre todos», señala.

Muy pocas aspirantes pese al elevado censo

La escasez de candidatas a fallera mayor de Alzira, cuando no ausencia, es un problema que se arrastra desde hace ya algún tiempo. Valga como ejemplo que el año pasado la Junta Local Fallera cerró el plazo con una única aspirante que solo pretendía optar a formar parte la corte de honor, por lo que el entonces presidente solicitó públicamente la colaboración de las fallas para cubrir las plazas vacantes -en Alzira la corte de honor de la reina la integran seis falleras- y amplió el proceso. En ejercicios anteriores tampoco se nadaba en la abundancia al concurrir únicamente una o, como mucho, dos aspirantes. Se trata en todos los casos de cifras ínfimas en una ciudad que el año pasado superó la barrera de los 8.000 falleros censados. El caso de las falleras infantiles es diferente, ya que suele haber más candidatas.

«Llevamos años con una candidata o dos como mucho, cuesta mucho que haya candidatas, es una reflexión que tenemos que hacer nosotros como Junta Local Fallera, pero Alzira en general. Son las candidatas las que piden presentarse, la JLF es una representación de todas las comisiones de Alzira y las falleras mayores tienen que salir de las comisiones. Es una reflexión que tenemos que hacer todos como comunidad fallera», señala la responsable de comunicación de la JLF, Amparo Sangil.