Entrevista: Alfons Domínguez, Alcalde de Alzira

"En estos momentos tengo más miedo del riesgo de incendio que de inundación"

"El urbanismo y la movilidad sostenible van a ser unas de las prioridades este año; es una prioridad que los niños puedan entrar y salir de clase con tranquilidad"

«En estos momentos tengo más miedo del riesgo de incendio que de inundación»

Pascual Fandos

- El lunes se cumple el primer año de su investidura como alcalde. En un gobierno de coalición y con la gran mayoría de integrantes sin experiencia en la gestión municipal, ¿ha sido el aterrizaje más duro de lo que esperaba?

- Es cierto que la mayoría no teníamos experiencia en política, pero en gestión sí. Andrés Gomis ha sido director general o yo estaba en un equipo de gestión de la conselleria. Más que duro ha sido un poco acoplarse, no conocíamos el funcionamiento del ayuntamiento por dentro. Había colaborado con ayuntamientos desde fuera, echándoles una mano, y esto es diferente, esto es capitanearlo y conducirlo. Ha sido una fase de conocimiento larga para mi, fructífera, pero larga.

El alcalde de Alzira, Alfons Domínguez.

El alcalde de Alzira, Alfons Domínguez. / Perales Iborra

- Los socios del tripartito defienden la solidez del gobierno pese a los envites del PP. ¿Qué es más difícil, llegar a acuerdos con UCIN o buscar el apoyo de puertas para dentro en Compromís?

- Siempre es más difícil llegar a acuerdos con los de fuera de casa. A pesar de todo, los de casa son más comprensivos y tienes más libertad a la hora de explicarte. Considero que el acuerdo de gobierno es sólido y, precisamente, nuestra fortaleza se basa en que dentro tenemos un buen apoyo, por lo menos en mi caso, y ese apoyo lo considero indispensable. En el momento que vea que no tengo el apoyo interno me cuestionaré si esto vale la pena, de momento no es así, y yo creo que eso da fortaleza. Evidentemente no estamos en las circunstancias que estábamos hace cuatro años o hace ocho, y de la misma forma que tienes que pedir a los otros partidos que te acompañen en algunas cosas, tú tienes que acompañar también, tienes que ceder, igual que ellos tienen que ceder.

- ¿Se ha planteado en algún momento en este primer año renunciar al cargo?

- No, en ningún momento. La gente me ha elegido y los concejales, mayoritariamente, me han dado la confianza, lo que me queda es capitanearlo de la mejor manera posible y, de esa forma, entendernos. Y eso es más democrático, que sea más o menos pesado, depende de días, pero realmente soy muy responsable hasta el final. A no ser que esto cambie mucho, la responsabilidad la tengo siempre hasta el final.

"Gobernar sin ideología es una falacia, pero si eres pragmático, la carga ideológica es menor"

- ¿Se puede gobernar sin ideología?

- No, es una falacia. Incluso los que piensan que no tienen ideología, la tienen, evidentemente, y generalmente cuando se dice eso es gente de derechas, al menos, por mi experiencia. No creo que se pueda..., lo que sí que intentas es llegar a acuerdos pragmáticos, eso sí, y si eres pragmático, la carga ideológica es menor porque no tienes más remedio. Si tuviéramos mayoría absoluta de izquierdas o del mismo partido, es muy fácil, cuando tienes una mayoría relativa y además con un partido que es más conservador que tú te tienes que adaptar. También la visión que tienes de cara a la población es más plural, eso es una contrapartida.

- En su discurso de investidura reivindicó la gestión de su antecesor, Diego Gómez, aunque, en la práctica, ha tenido que aparcar el que fue su proyecto estrella: la urbanización del Torrejó y la construcción de un área de emergencias. ¿Cómo lo explica?

- Fue él precisamente, aconsejado por la parte técnica, el que paralizó el proyecto, porque si ellos hubieran querido, antes de entrar nosotros, se hubiera aprobado y eso se lo tenemos que agradecer. La parte técnica le dijo que no lo veía claro, que se tenía que hacer un estudio antes de aprobarlo, porque si no iba a ser muy difícil justificar ciertas cosas, y él decidió no tener esa urgencia y que los que entráramos después decidiéramos si lo aprobábamos tal cual o pedíamos más informes. Nosotros, aconsejados por la parte técnica, decidimos hacer los informes, que consideran que no es viable la propuesta, no el planteamiento de la urbanización en sí, más teniendo una parte por construir como la que tenemos en Alzira, que no es desdeñable. En el caso del parque de bomberos fue una sorpresa que no quisieran ir allí, porque ni nosotros ni Diego la sabíamos, con el cambio de dirección en el parque cambiaron la concepción. Lo que no sé es porque no lo habían planteado antes.

Domínguez gesticula durante la entrevista realizada en el despacho de alcaldía.

Domínguez gesticula durante la entrevista realizada en el despacho de alcaldía. / Perales Iborra

- La filosofía del anterior gobierno y del actual es apostar por una ciudad más amable en la que gane protagonismo el peatón, pero los proyectos de peatonalización de nuevas áreas se han ralentizado. ¿Cuáles son las próximas actuaciones en este sentido?

- Siempre es complicado, alabo mucho el empeño que tuvo el anterior gobierno, los primeros pasos que dieron con la peatonalización de Hort dels Frares y la reducción de la prioridad del coche en Pérez Galdós costó lo suyo y generó incluso oposición, pero creo que la gente ya ha visto que este tipo de calles son muy interesantes y aportan una visión del urbanismo y una posibilidad de calidad de vida muy importante. De hecho, la gente de Hort dels Frares que vive en la biblioteca te pregunta alguna vez si en este tramo no lo vamos a hacer. Estos proyectos se paralizaron mucho en la pandemia, dejó de haber dinero disponible y, si no hubiera sido por eso, Hort dels Frares y Pérez Galdós muy probablemente ya estarían acabados, pero se quedó pendiente y ahora tenemos que conseguir el dinero. En el presupuesto actual la idea es continuar y vamos a aprovechar la obra de desmantelamiento de la gasolinera de la Plaça d’Alacant para seguir por esa calle hasta llegar al parque de l’Alquenència, tener ese eje acabado. En el caso de Hort dels Frares estamos viendo qué posibilidades tenemos. Nuestra idea es siempre, antes de entrar en una calle y plantear un problema a la gente, ver las soluciones y el aparcamiento es un problemón en Alzira. Estamos viendo si se puede utilizar el aparcamiento de la biblioteca para los coches que se quedarían sin espacio si apostamos por la plataforma única.

- ¿La propuesta de unir la plaza del Reino y la del Mercat sigue sobre la mesa?

- Es la otra actuación pendiente, pero es cuestión ya de mucho dinero, se trataría de ir ampliando poco a poco, avenida Sants Patrons, avenida Luis Suñer, para apaciguar el tráfico y, por otro lado, generar una gran zona comercial, si no peatonal, sí muy amable, en la que el peatón tuviera prioridad que es lo que la gente y los comercios necesitan. Eso costará más, estamos mirando fuentes de financiación. Es más fácil de lo que parece, pero es costoso. Espero que salga antes que la zona de ocio junto al río, en el Hort de Redal, que es otro de los proyectos de legislatura que me gustaría impulsar, o la casa de la música. Son tres proyectos importantes. Por otra parte, vamos a impulsar ya con nuestros presupuestos la mejora del entorno de los colegios. Pensamos que incluso más prioritario que los comercios es que los niños puedan entrar y salir de clase con tranquilidad. En el acceso al colegio Ausiàs March vamos a convertir la calle en una zona verde. En el Blasco Ibáñez igual es imposible porque no se puede cortar el tráfico, pero sí se pueden quitar los vehículos que hay en la puerta, plantar unos árboles y generar una zona más amable para entrar y salir. También en la calle Bernat Montagud o en la subida a la “escoleta” de la Muntanyeta, donde la calle pasará a ser de sentido único.

- ¿El ayuntamiento detecta interés por construir en Tulell?

- No es fácil, no es fácil ni siquiera vender un edificio ya acabado con 77 viviendas que tiene una calidad constructiva excelente, que la Sareb vende a un precio bastante bueno. Tulell es un error, creo que los que gestaron este sector se equivocaron, los que tenían terrenos hicieron negocio, pero planificar unas torres grandísimas y viviendas para una población que se hablaba de 12.000 o 15.000 habitantes más.... Con una densidad de construcción más baja como se ha hecho en el Hort de Galvañón, tres o cinco alturas como máximo, se podría vender con más facilidad, hacer esas torres ahí, no sé. Estamos intentando que se desarrolle, pero así como el Torrejó, que es como el Hort Galvañón, sí que tenemos más posibilidades ya que se trata de una zona no inundable que tiene un atractivo, Tulell no es fácil.

- ¿Los incendios se han convertido en una amenaza mayor que las inundaciones?

- En este momento, con las actuales circunstancias, en Alzira creo que sí. En otros casos que no tienen montaña, pues no, pero Alzira tiene siete u ocho urbanizaciones, mayoritariamente rodeadas de bosque, un bosque muy maduro… Yo tengo en este momento más miedo de un riesgo de incendio que de inundación. Que afectaría a menos gente, es probable, pero puede que la afección sea muy grande. No es comparable, son cosas distintas, pero como en el tema de inundaciones hemos actuado bien, la gente puede dormir un poco más tranquila.

- ¿Tiene explicación que después de un año de conversaciones con la dirección general del Agua y la de Infraestructuras no se haya podido definir un proyecto para reordenar el entorno del Pont de Xàtiva cuando disponen del dinero para hacer la obra?

- Que se lo tengan que mirar y lo estudien, es lógico, pero hemos tenido varias reuniones desde junio del año pasado. Podían haberlo estudiado más rápido porque el proyecto se lo merece y el dinero está ahí y se puede perder. Ahora parece que lo han entendido. En diciembre acabamos con un medio acuerdo de un proyecto que se veía más sensato y en enero nos dijeron que mientras no estuviera Carcaixent de acuerdo no lo iban a ejecutar. Tengo que dar las gracias a la directora general del Agua porque vino y fue consciente de que la propuesta que teníamos sobre la mesa de volver al inicio con un puente muy alto de pendientes muy pronunciadas, no es que quedaba mal, es que se veía mal. Carcaixent pide tener las mismas salidas, nosotros no lo vemos lógico, pero el martes que viene veremos, nos han llamado por fin. La propuesta es que o se hace algo que nos guste a todos o que cojan el dinero y se gaste en ampliar el resto del tramo del barranco porque la actuación se hace contra inundaciones. No se trata de dejar el tema del puente aparcado.

Domínguez, en el patio del Museu Municipal d'Alzira (MUMA).

Domínguez, en el patio del Museu Municipal d'Alzira (MUMA). / Perales Iborra

- ¿Para cuándo la ampliación del aparcamiento del hospital?

- En la última reunión con la conselleria tuvimos una buena respuesta, asumieron que eran cosa suya, y dijeron que nos pedirán ayuda administrativa para tramitarlo lo más rápidamente posible. Quedaron en mirar una parcela de 5.000 m2 que hay justo al lado, que da para bastantes vehículos. La idea es que si se hacía se hiciera rápido y generar otro acceso a la carretera de diputación, porque el hospital solo tiene un acceso de entrada y salida y los bomberos dicen que no está claro. Ya que les damos un solar valorado en 1,5 millones para el parque de bomberos en El Pla, podrían tener un gesto cuando no es ni siquiera para nosotros. El hospital es comarcal, podrían ser agradecidos.

"El mayor logro es acabar pilotando una máquina con tanta gente diferente de forma serena para mirar por el bien de Alzira"

- ¿Cuál ha sido el momento más complicado de este primer año?

- La aprobación de los presupuestos, pero no con los socios solo, entre todos, era una riña continua. La verdad es que tuve una muy mala percepción en el pleno de investidura cuando el Sr. Ricardo Belda (Vox) se puso a insultar durante diez minutos y, después, que nadie nos felicitara, me pareció extraño y desagradable. Los dos o tres primeros plenos también hubo momentos desagradables, no son formas. Hay mucho teatro, pero incluso el teatro tiene sus límites, no puedes insultar. Todo es desagradable, bastante más que los presupuestos, pero los presupuestos son una batalla más dura.

- ¿Y cuál considera que ha sido su principal logro?

- (Silencio, piensa). Hay varios problemas que teníamos encima de la mesa, el Torrejó, la asistencia a domicilio, pero para mí, el mayor logro es acabar pilotando una máquina que tiene a tanta gente diferente, que llegues a entendimientos y puedas hablar serenamente y mirar por el bien del pueblo es un gran logro. A partir de ahí, las obras que estamos acabando, el canal, las actuaciones en las calles… no tengo una cosa concreta, más allá de que no nos daban ni dos días algunos y hemos aguantado de momento un año.

- ¿Qué nota pondría a la gestión del gobierno municipal en este primer año?

- Entre un 7 y un 8, no es cuestión de lanzar campanas al vuelo porque me gustaría ir mejor. Me gustaría más velocidad, pero no depende de nosotros, depende muchas veces de plazos oficiales, tener poco personal, pocos recursos, con un poco más, no mucho, volaríamos… Estamos muy encorsetados, pero eso le pasa a todos los ayuntamientos. A partir de ahí se hace lo que se puede y si tuviera más recursos y más personas… La oposición dice que hay demasiada gente, pero no es verdad. Si das unos buenos servicios tienes que tener gente, si no tienes gente es porque no das buenos servicios o porque lo externalizas todo y eso es muy fácil.

- ¿Qué retos señala como prioritarios para el segundo?

- El urbanismo y la movilidad sostenible van a ser unas de las prioridades este año. Personalmente, tengo mucho interés en los retos que tienen que ver más con la vida de las personas desde un punto de vista medioambiental y social; luego los compañeros, además, apuestan por la cultura, las fiestas, el patrimonio, pero los retos fundamentales que vamos a tener que afrontar en el futuro, sí o sí, son, por un lado, el tema social de acompañamiento a las personas por sus situaciones, y los retos medioambientales porque tanto el riesgo de incendios como de inundabilidad va a aumentar. El urbanismo se cambia si tienes dinero y te acompaña la gente, si no, es dificilísimo. Para mi esos son mis mayores retos, ojalá pudiéramos ejecutar todo lo que hemos puesto en los presupuestos, más zonas verdes, zonas de sombra o refugios climáticos, completar el Anell Verd… y una cosa que hemos cogido con muchas ganas es el tema de la educación de los niños, tengo especial debilidad: facilitar las salidas y entradas a los colegios, pero también patios con más sombras, un proyecto que estamos empezando a trabajar en alimentos ecológicos sostenibles y de proximidad, empezando por los comedores de les Escoletes. Se ha denominado “Ecomenjadors d’Alzira”. Este tipo de cosas, me encantan. No es mucho dinero y tienen mucha repercusión social. El próximo curso empezará en les “escoletes”, es más fácil, es mas reducido y depende de nosotros, con la idea luego exportarlo a los colegios de Primaria.