La hermana del niño ahogado en Alzira: "No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos"

Cientos de personas arropan a la familia del pequeño Adam, muerto a los once años tras lanzarse al río

La familia lamenta que se ha marchado sin haber comprobado "lo mucho que le querían"

El alcalde, Alfons Domínguez, alerta que el Xúquer "no es una piscina" y reclama responsabilidad y prudencia

Las autoridades y la familia de Adam durante el minuto de silencio

Las autoridades y la familia de Adam durante el minuto de silencio / Óscar García

Las dos hermanas del niño de once años que falleció el pasado jueves en Alzira al lanzarse al Xúquer con la intención "de refrescarse" aprovecharon ayer el minuto de silencio convocado por el ayuntamiento en señal de duelo para lanzar un emocionado alegado en favor del amor y la fraternidad. Descompuestas por el dolor y entre sollozos agradecieron la solidaridad exhibida por los alzireños con la familia de Adam, ahogado el jueves al ser engullido por la corriente junto al embarcadero de piraguas. "No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos", proclamó la hermana mayor antes de exhortar a cientos de vecinos concentrados ante la casa consistorial a demostrar todo su cariño a cuantos lo necesitan: sus madres, padres, hermanos, abuelos o tíos.

El alcalde toma la palabra miemntras el padre del niño abraza a los concejales

El alcalde toma la palabra miemntras el padre del niño abraza a los concejales / Óscar García

El padre de Adam abrazó a todas las autoridades y la madre, todavía bajo los efectos de los sedantes, aceptó situarse junto a sus hijas, el alcalde y buena parte de la corporación municipal. Frente a ellos se arremolinaron decenas de ciudadanos que quisieron mostrar su solidaridad a la familia. También acudieron compañeros del colegio Tirant Lo Blanc, profesores, familiares y conocidos de los padres del pequeño, de origen marroquí. Apenas había iniciado su parlamento, la hermana de la víctima solicitó hablar. Tuvo tiempo de agradecer el cariño que habían recibido, pero apenas pudo contener la emoción y las lágrimas. "A mi hermano le hubiera gustado mucho comprobar cuánto le querían", esbozó entre susurros.

El baño no puede prohibirse

Pronto acudió en su ayuda su hermana mayor, que aprovechó el momento para reivindicar la figura de Adam, al que presentó como un niño inquieto y abierto a descubrir todos los secretos de la vida. Corroboró que acudir al río se había convertido en una costumbre y confesó que ella también se había bañado en sus aguas. Una vez constatado el peligro que esconde la corriente del Júcar, reclamó a las autoridades que levantasen vallas para dificultar el acceso al río. El alcalde, Alfons Domínguez, le respondió después que el ayuntamiento no puede prohibir el baño y aconsejó que la tragedia sirviese para aprender a mirar el Xúquer "con responsabilidad y respeto" una vez que todos son conscientes de los peligros que encierra. Aún así, se instalarán carteles para advertir del riesgo que se asume al adentrarse en sus aguas.

El club de fútbol Ciutat d’Alzira, en el que militaba el pequeño y cuyas instalaciones están a apenas unos pasos del cauce en el que se dejó la vida, ha iniciado una campaña de recaudación de donativos para ayudar a la familia a repartriar el cadáver del menor a su tierra de origen. Ese es el deseo de sus allegados y quieren concedérselo.

El "devastador"

Domínguez también proclamó que nadie debe sentirse responsable de lo ocurrido. "Son accidentes que pasan", concedió para aminorar la carga que pesa sobre algunos de los amigos y "compañeros de aventuras" de Adam que le acompañaron durante el fatídico baño de la tarde del jueves. Dos de ellos trataron de ayudarle, aunque no consiguieron sacarlo a flote. Para ellos no era la primera que se lanzaban al río y tampoco la primera en que ayudaban al pequeño de once años a salir del agua. No sabía nadar y el Júcar es fiero por naturaleza. Sus antepasados, los musulmanes que convirtieron la antigua isla fluvial de Alzira en un epicentro cultural, denominaban al río "el devastador". Razón tampoco les faltaba.

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