Noche a la intemperie en Benicull: «Nos abrigamos un poco y subimos a la terraza con los perros, lo hemos perdido todo»
Un helicóptero rescata a una pareja que ha permanecido 12 horas aislada en el tejado de su casa
«Llamabas al 112 y al 091 y decían que el número no existía»

Levante-EMV
«Nos abrigamos con un poco de ropa, nos dio tiempo a coger tres pantalones, tres chaquetas y los sacos de dormir. Mi mujer y yo subimos a la terraza con nuestros dos perros. El agua llegó hasta el primer piso. Es nuestra casa, se nos ha muerto nuestro caballo, lo hemos perdido todo». Es el testimonio de Juanjo, un vecino de Benicull que, junto a su mujer y sus dos perros, ha pasado toda la noche a la intemperie en el tejado de su casa.
A las 21:00 de ayer, la pareja tuvo que subir al tejado porque las aguas anegaron toda la zona de diseminados y no fue rescatada hasta las 9:30 de la mañana. «Ha sido impresionante. El agua nos reventó las puertas de casa, empezó a subir una barbaridad hasta que llegó al primer piso y tuvimos que subir al tejado», relata a este diario.

Inundación de diseminados en Benicull desde casa de Juanjo. / Levante-EMV
Desde su casa, se ve la autovía AP-7. El inmueble está en el campo, concretamente, en el camí dels Tol's, y el chalet más cercano se encuentra a 150 metros. Estaban incomunicados: «Llamabas al 112 y al 091 y decían que el número no existía. No podíamos hablar con nadie, lo único eran las patrullas de la Guardia Civil que pasaban por la autopista y a las que les gritábamos y hacíamos luces», cuenta Juanjo.
«Les hice luces con la linterna y dieron la vuelta para ayudarnos»
«Paró la Guardia Civil y nos dijo que estuviéramos tranquilos. Pasaban las horas y no venía nadie. Al final pasaron los furgones de GRS (Grupos de Reserva y Seguridad) de la Guardia Civil, les hice luces con la linterna y dieron la vuelta para ayudarnos. Ellos nos hablaban con un megáfono y nosotros les gritábamos como podíamos. Nos dijeron que no se irían hasta que no viniera alguien a por nosotros», narra el mismo.

Rescate en la zona de diseminados de Benicull. / Redacción Levante-EMV
Tras varias horas atrapados a la intemperie y sin poder contactar con nadie, a las 9:30 fueron un helicóptero de bomberos y otro de la Guardia Civil a por Juanjo y su familia: «Nos ha rescatado un helicóptero, primero a mi mujer y a nuestro perro ratonero mallorquín y luego a mí y a nuestro pastor holandés de 32 kilos», detalla el vecino de Benicull.
La pareja ha sido trasladada a un albergue de Alzira, donde han recibido atención médica y psicológica. Después, han podido instalarse en casa de unos familiares en Algemesí. «Apagamos un móvil y dejamos otro encendido por si acaso. Hemos estado horas sin poder hablar con nadie, de hecho, es raro que ahora mismo podamos hablar por teléfono», comenta Juanjo durante la llamada con Levante-EMV, que se ha cortado en varias ocasiones.
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