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El reto de gobernar con seis de los 21 ediles en Carcaixent

El martes 17 se cumplían dos años de la toma de posesión de los nuevos gobiernos tras las municipales de mayo de 2023

Carcaixent es la ciudad de mayor población de la Ribera con un ejecutivo en minoría

La oposición impone su mayoría en una votación en el pleno. Al fondo, la alcaldesa y ediles del PP.

La oposición impone su mayoría en una votación en el pleno. Al fondo, la alcaldesa y ediles del PP. / Levante-EMV

Alzira

El Partido Popular de Carcaixent ha tenido que resignarse a ver cómo el ayuntamiento que gobierna aprobaba una resolución en la que se exige la dimisión del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, por la gestión de la dana. También cómo la propuesta de aplicar la nueva tasa por el servicio de recogida, transporte y tratamiento de la basura, conocida popularmente como el «tasazo», era rechazada por el pleno pese a tratarse de una imposición legal. Son dos de los tropiezos más sonados de un gobierno en clara minoría que busca apoyos a derecha e izquierda para sacar adelante sus propuestas. Al margen del balance más o menos triunfalista al llegar al ecuador de mandato, el auténtico logro es mantener la gestión con sólo seis de los 21 concejales que conforman la corporación municipal con aparente normalidad, en una etapa complicada por los efectos de la dana y el apagón del 28 de abril. Esta calma no evita los choques y reproches en cada sesión plenaria. «Estamos haciendo una gestión rigurosa y próxima», proclama la alcaldesa de Carcaixent, Carolina Almiñana.

El resultado de las municipales de mayo de 2023 dibujó un complejo mapa político en la ciudad. La izquierda perdía la mayoría, pero los recelos y la falta de sintonía en la derecha impidieron cualquier posibilidad de acuerdo y el PP asumió la alcaldía como fuerza más votada. Dos años después, Carcaixent sigue siendo la única ciudad con más de 20.000 habitantes en la Ribera que mantiene un gobierno en minoría y sin pactos. 

Almiñana ha presumido de contar con «un gobierno fuerte, estable y trabajador» pese a la situación de minoría en el pleno. Durante estos dos años, el gobierno popular ha conseguido apoyos puntuales para sacar adelante algunas medidas. Compromís le ha aportado los principales balones de oxígeno, ya que gracias a la formación nacionalista el PP consiguió aprobar los presupuestos municipales de 2024 en un ayuntamiento que llevaba cuatro años sin sacar adelante unas cuentas. La formación nacionalista también fue clave -junto al concejal no adscrito- para ratificar una modificación de crédito que permitía realizar inversiones con el remanente de tesorería de 3,6 millones de euros para acometer más de 80 actuaciones.

La propuesta de recuperar los festejos taurinos por parte de una asociación local ha sido uno de los principales puntos de fricción con Vox, un grupo que no ha estado exento de tensiones internas tras la dimisión de dos concejales en esta primera mitad del mandato, uno de los cuales llegó pasar al grupo de no adscritos, desde el que apoyó las inversiones con el remanente de tesorería. El gobierno de Almiñana se ha mostrado firme en no autorizar estos festejos al considerar que no existe tradición en la ciudad y no ha dudado en recriminar a Vox que abriera un debate que existe en la sociedad local.

El mandato, a la espera de la anhelada conexión con la autovía, también ha estado condicionado por la dana y la exclusión de Carcaixent del decreto del Gobierno en el que se recogen los municipios afectados y, por tanto, la posibilidad de optar a ayudas. Almiñana ejerció de anfitriona del cuestionado Mazón, que visitó la sede de la Real Acequia de Carcaixent para anunciar en la Mesa de la Agricultura medidas para la reconstrucción del campo.

En materia de inundaciones, la ciudad espera las obras que la Confederación Hidrográfica del Júcar ha proyectado para proteger Cogullada y mejorar el desagüe del temido Barxeta.

El gobierno de Almiñana ha hecho bandera de la reducción a cero de la deuda municipal, si bien reconoce que se trata de un camino que abrió Compromís en 2016. Otros logros que destaca la alcaldesa son el respaldo al tejido asociativo, el apoyo a los barrios, el inicio de las obras de peatonalización de la calle Julià Ribera, la construcción del centro polivalente, pendiente de inaugurar o la rehablitación del edificio de Santa Ana para albergar dependencias de Servicios Sociales. El siguiente reto pasa por aprobar los presupuestos de 2025.

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