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Una técnica desarrollada en Carlet duplica la viabilidad de los plantones de algarrobo

Un vivero local lidera una investigación, iniciada en 2011, que permite mejorar la producción al pasar del 30 % al 65 % de éxito mediante el injerto

Un agricultor observa un campo de algarrobo en la Ribera, en una imagen de archivo.

Un agricultor observa un campo de algarrobo en la Ribera, en una imagen de archivo. / Agustí Perales Iborra

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Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

La algarroba ha ido ganando poco a poco terreno en la cocina mediterránea. Su alto contenido en fibra y antioxidantes, sus múltiples usos para la industria cosmética y farmacéutica, su utilización como sustituto del cacao o espesante alimenticio natural o su poder antiinflamatorio, entre otras propiedades, la convierten en un producto de «oro». Sin embargo, el cultivo del algarrobo destaca por su lenta entrada en producción, ya que pueden tardar varios años en dar resultados significativos, o la necesidad de técnicas de riego y manejo del suelo específicos dificultan su éxito.

Una innovadora técnica «made in» Carlet podría cambiar esta situación muy pronto. El vivero Hernandorena, situado en la localidad de la Ribera Alta, lidera en España un estudio y análisis que permiten, en palabras de la directora comercial Rosa Hernandorena, «revolucionar el algarrobo». Junto a la Asociación Empresas Innovadoras de la Garrofa, la compañía, que se convierte en la principal productora de algarrobos de Europa, ha impulsado una estrategia a través del injerto para mejorar el complejo sistema de multiplicación de la planta, que se desarrolla en los invernaderos.

«Llevamos años de ensayos y pruebas para mejorar los sistemas de multiplicación y para modernizar el cultivo», insiste la directora comercial. Este cultivo se caracteriza por su exigente proceso de multiplicación, ya sea a nivel temporal, ya que pueden estar más de dos años en el invernadero, como por el elevado porcentaje de injerto fallido. Anteriormente, de 100.000 plantas, sólo el 30 % o 40 % avanzaban con éxito. Con esta nueva técnica desarrollada en Carlet, el porcentaje de éxito se duplica alcanzado hasta el 65 %. «Es la especie que menos éxito tiene. Poco a poco hemos ido mejorando nuestros sistemas de multiplicación, lo que nos está permitiendo bajar esas mermas», explica Hernandorena.

El algarrobo, como explica la compañía, es un árbol muy sensible a las temperaturas y a las humedades y, además, su proceso de producción en maceta es complicado, por lo que es necesaria la especialización. «El proyecto empezó en 2011. Poco a poco hemos ido mejorando la planta en calidad y volumen y también hemos avanzado en las técnicas en el campo para que la producción sea mayor», insiste.

El vivero ha injertado esta técnica en unos 100.000 patrones, de los que esperan que 65.000 tengan éxito. Las plantas se encuentran actualmente en fase de brotación en el invernadero y se prevé que estén listas para salir al mercado a partir de septiembre. «Somos el vivero que más éxito tiene en la producción. Somos pioneros y esperamos seguir mejorando», afirma la directora comercial de la empresa, que se encuentra a la vanguardia de la investigación en torno al algarrobo y sus posibilidades en la mejora de producción.

Otros proyectos

Recientemente la empresa está llevando a cabo el proyecto Carob Tree, que busca profesionalizar el cultivo del algarrobo en España y convertir al país en el principal referente europeo en superficie, calidad y conocimiento técnico de este cultivo emergente. Este plan se estructura en dos líneas principales de trabajo. Por un lado, la mejora del sistema de producción de planta en vivero: con el fin de no sólo optimizar el injerto, sino también mejorar el enraizamiento y reducir los costes de producción sin perder calidad. Por otro lado, trabajan en la modernización del cultivo con el objetivo de intensificar el marco de plantación para aumentar la productividad y adelantar la entrada en producción.

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