Una tradición milenaria que surca las aguas del Xúquer
Los «maeros» reviven el transporte fluvial de troncos entre Sumacàrcer y Antella

Fermín García
Josep Cortés
La Ribera revive este fin de semana la tradición milenaria del transporte fluvial de troncos con una jornada lúdico-festiva en la que una treintena de «maeros» conduce más de 130 troncos desde el paraje de l’Illa de l’Esgoletja de Sumacàrcer a l’Assut de Antella, en una celebración que reunirá tres manifestaciones culturales declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco ya que los campaneros de Albaida participarán esta tarde en la llegada a Antella y la Muixeranga de Algemesí lo hará mañana con motivo de la "maerà" infantil. La práctica del transporte fluvial de troncos cuenta con este reconocimiento desde 2022 en una candidatura de la que formaba parte la "maerà". El presidente de la diputación, Vicent Mompó, ha participado como un «maero» más en la conducció de troncos hasta el azud de Carcaixent.

Los "maeros" que participan hoy en el traslado de troncos, esta mañana, en la salida. / Fermín García
La Associació de Maeros del Xúquer recuperó hace trece años esta práctica con motivo de la celebración de la Trobada d’Escoles en Valencià celebrada en Antella con el objetivo de rescatar una tradición que en este curso fluvial está documentada desde el siglo XII -la mejora de las comunicaciones y la construcción de embalses provocó que se acabara abandonando ya en el siglo XX- y que provocó que cuando Jaume I mandó construir entre los años 1239 y 1260 l’Assut diera indicaciones para que se dejara un paso libre o portillo de 25 palmos para que pudieran pasar por él tanto las embarcaciones como la madera que bajaba por el río.
La celebración de la "maerà" coincide con la visita a Antella de la imagen peregrina de la Virgen de los Desamparados, en la que se han volcado los vecinos.
El paraje de l’Esgoletja de Sumacàrcer se ha llenado a primera hora de la mañana de ayer de navatas y de «maeros» o gancheros preparados para descender por el río con los troncos. El presidente de la asociación, Leo Part, y los alcaldesa de Sumacàrcer y Antella, David Pons y Mª Eugenia García, han ejercido de anfitriones ya que también han estado presentes en la salida el síndic del PSPV en les Corts, José Muñoz, el diputado autonómico Benjamín Mompó o la presidenta de la Mancomunitat de la Ribera Alta y alcaldesa de Senyera, Paqui Momparler.

Los "maeros" al reagruparse en Sumacàrcer. / Fermín García
Tras los preparativos, a media mañana se ha efecutado la tradicional suelta de troncos al agua, con alrededor de 130, una cifra superior a la de años anteriores, que, guiados por los «maeros», han descendido durante toda la mañana hasta el azud de Carcaixent, donde se ha realizado una parada para comer antes de continuar río abajo por la tarde. A última hora del día, las navatas llegaban al azud de Antella. La llegada era el punto culminante. La Muixeranga de Algemesí alzaba una de sus torres frente al agua, mientras los Campaners d’Albaida hacían revolotear las campanas para anunciar la llegada de los troncos.
Una práctica de riesgo
El presidente de los Maeros del Xúquer, Leo Part, explica que esta tradición milenaria también es una fiesta por su significado y trasfondo en la historia, pero «la gente no es consciente del peligro que conlleva una bajada de este calibre. Los troncos pesan, y cuando se mojan pesan el triple. Sumado a las corrientes del Xúquer y al movimiento de los gancheros, es muy peligroso».

Varios "maeros" durante el descenso por el Xúquer. / Fermín García
Este domingo se celebrará la segunda edición de la «maerà» infantil, que contará con quince participantes, tres más que en 2024. Los niños realizan una versión reducida del descenso planificada entre las 9:00 y las 11:30 horas acompañada de talleres didácticos para conocer el trabajo que realizaba el «maero» y aprender técnicas tradicionales. «La implicación de los más pequeños no solo garantiza la continuidad de la ‘maerà’, sino que refuerza el valor del relevo generacional», destaca el presidente.
Una vez finalizada la «maerà» infantil se dispondrán a sacar todos los troncos del agua y realizar una comida con todas las organizaciones como muestra de hermandad entre las tres. Todo ello en un fin de semana en el que tradición y juventud conviven, en una jornada marcada por esta práctica milenaria que ha conseguido el reconocimiento comoPatrimonio Inmaterial de la Humanida. Las decenas de gancheros implicados y el compromiso con la seguridad y con las nuevas generaciones convierten esta «maerà» en un referente del ocio ancestral que lucha por no perderse.
Suscríbete para seguir leyendo
- El motor de riego de la caseta en la que ha fallecido la menor de Alzira es de 1912
- El padre de la niña fallecida en Alzira: 'El pilar aplastó a mis hijos, fue horrible, no parecía real; esto no se puede superar
- Medio Ambiente limpiará 75 hectáreas de caña invasora para mejorar el drenaje del Magro en la Ribera y evitar inundaciones
- Fallece la menor de 11 años herida al desplomarse un pilar en un motor de riego de Alzira
- El derrumbe de una casa catalogada de Cullera destruye parte de una antigua fábrica de hielo
- La familia del genocida croata enterrado en Carcaixent recurre a códigos QR para cumplir el mandato de explicar sus crímenes
- Alginet, Guadassuar y Alzira se unen en el dolor por la niña fallecida y ofrecen su apoyo a la familia
- Fin a la angustia en Carcaixent tras el hallazgo de la última adolescente desaparecida