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La falta de oferta residencial dispara el precio por habitación en Cullera hasta los 850 euros

La Ribera dispone de 130 dormitorios para alquilar con un precio mínimo de 200 euros mensuales

Los propietarios reclaman a los inquilinos como requisito tener un empleo o abonar una fianza

Un perspectiva aérea del casco urbano de Cullera, en una imagen de archivo.

Un perspectiva aérea del casco urbano de Cullera, en una imagen de archivo. / Agustí Perales Iborra

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

El alquiler de habitaciones en las grandes ciudades como València se ha convertido durante las últimas décadas en una de las prácticas más extendidas entre los estudiantes para poder residir cerca de su centro de estudios o universidad a lo largo del curso académico. En estos casos el arrendamiento de una habitación suele ser más asequible que el de un piso completo, por lo que, en muchos casos, y ante la falta de ingresos, optan por esta opción.

La falta de alquiler y el elevado coste de las viviendas han comportado que esta práctica también se propague en otros municipios alejados del 'cap i casal' no sólo entre los estudiantes, sino también entre las generaciones más adultas, que observan como cada vez es más difícil emanciparse. La demanda de este tipo de arrendamientos ha ocasionado que sus precios se disparen hasta los 850 euros en algunas localidades como Cullera, donde la mayoría de ofertas se basan en pisos turísticos.

Cullera cuenta actualmente con una decena de habitaciones en alquiler, según un conocido portal de compra y venta de inmuebles en internet. Su coste se sitúa entre los 300 euros y los 850 euros dependiendo del tamaño del dormitorio, su ubicación y el número de personas con las que se comparte el inmueble. Por ejemplo, una habitación de 11 metros cuadrados en una vivienda en la que se pueden albergar hasta tres personas más tiene un precio de 300 euros, por lo que el arrendatario puede llegar a obtener 1.200 euros de beneficio.

La habitación más cara en esta ciudad tiene un coste de 850 euros y puede albergar hasta cinco personas, por lo que el beneficio mensual sería de hasta 4.250 euros. Según la descripción de este portal, se trata de un chalet de 400 m2 con cinco habitaciones, cinco baños, terraza y jardín.

Cullera no es la única localidad de la Ribera Baixa en la que se ofertan este tipo de alquileres, ya que en toda esta comarca hay cerca de una treintena de dormitorios disponibles. Sueca dispone actualmente de ocho camas para arrendar en todo el municipio. En este caso, el coste se sitúa entre los 280 y los 400 euros mensuales. El coste de este tipo de alquileres representa el 34 % de un salario mínimo interprofesional, que actualmente se sitúa en torno a los 1.200 euros brutos mensuales, mientras que el alquiler de una vivienda puede llegar costar en Cullera en torno a los 900 euros, un precio que llega a triplicarse durante los meses de verano.

El arrendamiento de habitaciones, como se puede comprobar en este portal, empieza a extenderse en la comarca ante la crisis del alquiler, que ha comportado que no exista ofertas asequibles en muchos municipios de la Ribera, donde los alquileres se encuentran por encima de los 700 euros mensuales en la mayoría de los casos. Los bajos salarios comportan que gran parte de la población no disponga de los recursos suficientes para acceder a una vivienda, por lo que el alquiler de habitaciones va ganando terreno poco a poco.

La Ribera Alta tampoco se libra de este tipo de ofertas, ya que en este portal se muestran cerca de un centenar de habitaciones. Alzira es la localidad que cuenta con más habitaciones en alquiler, ya que cuenta con un total de 67. En este caso, su precio oscila entre los 200 y los 500 euros. En el caso de querer optar a una habitación doble, la más asequible se sitúa en torno a los 380 euros. El alquiler de un piso completo en esta ciudad se sitúa entre los 700 y los 1.800 euros.

Carcaixent también dispone de ocho habitaciones disponibles, que tienen un coste de entre 290 y 350 euros, mientras que en Algemesí hay dos con precios de 300 y 430 euros mensuales.

Requisitos

Los propietarios de estas habitaciones establecen una serie de requisitos para poder acceder a este tipo de alquileres y, además, especifican el número de inquilinos que puede acoger la vivienda.

Las habitaciones más baratas en la capital de la Ribera Alta sólo se arrendan a estudiantes, mientras que en algunos casos los arrendatarios sólo aceptan a chicas y deniegan el acceso de parejas o mascotas. Además, en muchos casos se pide una fianza, que suele ser el coste de uno o dos meses de alquiler.

Algunos propietarios de dormitorios ofertados en Cullera, por su parte, solicitan que se presente el contrato de trabajo y que la estancia sea de al menos seis meses.

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