Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

"Las motas generan falsa sensación de seguridad, hay que devolver espacio al río"

Alzira organiza una jornada con expertos para abordar nuevos enfoques en la gestión del riesgo de inundación

El profesor Ollero durante su intervención.

El profesor Ollero durante su intervención. / Levante-EMV

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

Las trágicas inundaciones del pasado 29 de octubre han supuesto un punto de inflexión entre la ciudadanía y las distintas administraciones que trabajan para evitar que se produzca un episodio similar al de aquella jornada o que, al menos, su impacto sea menor.

El Ayuntamiento de Alzira ha organizado durante el día de hoy una jornada centrada en nuevos enfoques en la gestión del riesgo de inundación, en la que han participado expertos que han presentado una serie de propuestas y han manifestado sus opiniones respecto a las obras que se están ejecutando para mejorar la resiliencia y reducir el impacto.

La ponencia ha contado con la participación de Francesc la Roca, de la Fundació Nova Cultura de l'Aigua; Javier Sánchez, ingeniero del ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; Alfredo Ollero, profesor del departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza, y Alba Ballester, de Life Ebro Resilience P1. Todos ellos han coincidido en la necesidad de "minimizar el impacto de las inundaciones", ya que "la urbanización y la incrementación de la ocupación del terreno han teminado ganándole terreno a los lechos del río".

Ollero, que también forma parte del grupo de investigación “Clima, Agua, Cambio Global y Sistemas Naturales” y del Instituto Universitario de Ciencias Ambientales de Aragón, ha puesto el foco en las actuaciones que se están realizado desde la Confederación Hidrográfica del Júcar para proteger a la ciudadanía de futuras inundaciones. El experto ha planteado la diferencia entre "reconstrucción y deconstrucción". "Lo que hemos hecho no ha funcionado, por lo que hay que cambiarlo", insiste.

El profesor, a lo largo de la charla, ha insistido en que "el río tiene que ser un espacio compartido con las personas" y ha reivindicado que "las crecidas son necesarias para, entre otros, limpiar el cauce o aumentar las poblaciones acuíferas". Ollero, a su vez, también ha lamentado "la mala gestión en la regulación de caudales" y, para ello, ha puesto como ejemplo la construcción y reparación de motas. "Las motas no protegen, sino que desconectan y generan una falsa sensación de seguridad. Además, impiden que el agua vuelva al cauce", ha explicado. Frente a estas obras hidráulicas, el experto apuesta por "devolver espacio al río y optar por la permeabilización".

Ollero señala que "cuantas más actuaciones se realicen contra las crecidas, hay más riesgo para la ciudadanía". El experto aboga por una propuesta de territorio fluvial, en el que haya un espacio compartido entre el río y la gente. Explica: "Es una zona en la que se podría cultivar, construir edificios o infraestructurar en zonas elevadas, permeabilizar zonas urbanas y que el río tuviese su espacio". Todo ello debe estar acompañado, en sus palabras, de una mejora de los sistemas de alerta y toma de decisiones y una cultura y educación del riesgo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents