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El instituto de Càrcer se harta de tener que recorrer 50 km para realizar la PAU

El Ampa considera que se produce un agravio comparativo y reclama un cambio de sede para el alumnado, que se desplaza hasta València aunque Xàtiva o Alzira también realizan las pruebas

"Algunos jóvenes llegan mareados del cansancio"

Un grupo de estudiantes, frente a un aula del campus de Tarongers.

Un grupo de estudiantes, frente a un aula del campus de Tarongers. / JOSE ALEIXANDRE

Alzira

El Ampa del instituto de Càrcer se ha hartado ante lo que considera una situación de "clara desigualdad". El colectivo familiar ha denunciado el "agravio comparativo" que sufre el alumnado del centro al tener que realizar las Pruebas de Acceso a la Universidad en València, a más de cincuenta kilómetros de la localidad, a pesar de que existen sedes más cercanas.

La asociación ha expresado públicamente su malestar tras recibir la negativa de la comisión gestora de las pruebas a la solicitud presentada para cambiar la sede de tribunal a la que se presentan los estudiantes de Segundo de Bachillerato, que en la actualidad se examinan en el campus de Tarongers, en la capital provincial.

"Esta asignación sitúa al alumnado en una clara desigualdad respecto a los de otros centros de comarcas próximas que realizan las pruebas en sedes mucho más cercanas, como Xàtiva o Alzira", ha explicado el colectivo.

Jornadas maratonianas

Para un estudiante del instituto de Càrcer, la jornada de exámenes empieza a las cinco de la mañana, para poder desplazarse hasta València, mientras que la hora de llegada a su hogar pasa de las ocho de la tarde. "Tenemos casos de jóvenes que llegan a los exámenes literalmente mareados del cansancio. El primer día de las PAU del año pasado, una alumna entró temblando a la primera prueba tras pasar cuarenta minutos en un atasco en la V-30 y pensar que llegaba tarde. Esas condiciones no son iguales para todos y es un agravio comparativo", ha asegurado la presidenta del Ampa, Raquel Sancho.

La situación se agrava para aquellos que añaden más trayectos a la ecuación, pues el instituto alberga estudiantes de hasta ocho municipios distintos, lo que les obliga a desplazarse de su pueblo al centro y de allí hasta València.

"No podemos pretender que un estudiante que ha invertido tres horas diarias solo en desplazamientos tenga el mismo rendimiento que quien tarda diez minutos en llegar a la sede del examen", ha comentado al respecto la directora del instituto, Susanna Boluda, que ha añadido: "El estrés, el cansancio y la falta de horas de estudio reales son factores que inciden directamente en los resultados. Pedimos, simplemente, equidad".

Según ha detallado el Ampa, el motivo que alega la comisión gestora de las PAU es la falta de espacio tanto en Alzira como en Xàtiva para acoger a los estudiantes del instituto de Càrcer. Una respuesta que no convence a la comunidad educativa. "Es un argumento inconsistente. Hablamos de solo treinta alumnos. Es incomprensible que no se pueda garantizar un mínimo espacio adicional. En sedes más próximas se han acogido, en otros años, incrementos puntuales de alumnado sin que supusiera un problema logístico", ha afirmado Sancho.

Por ello, la asociación que aglutina a las familias del centro ha reclamado a la Universitat de València y a la Conselleria de Educación que reconsidere su petición. "No pedimos ningún privilegio, solo queremos que nuestros estudiantes tengan las mismas condiciones que el resto", ha concluido.

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