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El alcalde de Alzira teme que el cambio en la conselleria de Cultura demore aún más el permiso a la Casa Real

El ayuntamiento volverá a solicitar la autorización para poder ejecutar las obras del museo dedicado a Jaume I, aunque asume que deberá devolver la subvención de 2,3 millones

El alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, y el concejal de Urbanismo, Andrés Gomis.

El alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, y el concejal de Urbanismo, Andrés Gomis. / Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

El cambio de titularidad en la conselleria de Cultura se antoja como un nuevo obstáculo a superar. El gobierno de Alzira ve en el movimiento realizado por el nuevo president, Juanfran Pérez Llorca, demorará todavía más la posible obtención de una autorización que permita al ayuntamiento construir un museo dedicado a Jaume I sobre los restos de la Casa Real.

La relación entre el ejecutivo local y el conseller anterior, José Antonio Rovira, ha sido, prácticamente, inexistente. El alcalde de la ciudad, Alfons Domínguez, reclamó una reunión con Rovira el pasado 13 de octubre para analizar la situación de parálisis administrativa que atravesaba el proyecto. Nunca se produjo. Los cambios introducidos en el gobierno autonómico por el nuevo president han llevado a María del Carmen Ortí a dirigir la conselleria de Cultura y se abre una nueva etapa que el consistorio alzireño confía en que sea de diálogo entre ambas administraciones.

Sin embargo, el gobierno municipal es consciente de que no va a poder desarrollar el proyecto en los tiempos previstos y que, en consecuencia, perderá una subvención superior a los dos millones de euros que había obtenido del Plan Xacobeo. «Era una gran oportunidad no para Alzira, sino para la Comunitat Valenciana. Fuimos el único proyecto de esta línea de ayudas europeas aprobado para la Comunitat y ahora lo vamos a perder, de una forma tonta, por su desidia», comentaba al respecto Domínguez.

Sin novedades desde verano

El alcalde es consciente de que el relevo, aunque pueda verse como una oportunidad de mayor entendimiento entre ambas administraciones, «no es beneficioso porque le añade más retraso». Como ha informado Levante-EMV en diversas entregas, el consistorio solicitó la autorización para construir el centro cultural ya en noviembre de 2024. Sin embargo, obtuve una negativa por parte de los técnicos de la conselleria. Durante meses, se realizaron modificaciones en el proyecto hasta alcanzar una versión que expertos de la Universidad Politécnica de Valencia consideraron que tenía una afección mínima en el patrimonio. No obstante, la relación entre el ayuntamiento y el Consell se rompió en verano.

Aunque Domínguez aseguraba que ya queda poca esperanza, el ejecutivo continuará su línea de trabajo para obtener la ansiada luz verde. «Volveremos a pedir la autorización, a ver si la dirección general nos da respuesta. Insistiremos, ya le preguntamos a la dirección general que, si no se daba una respuesta clara a pesar de que se ha hecho lo que pidieron, que era retirar la denuncia de los arquitectos del proyecto básico, si podían aportar económicamente una ayuda si perdíamos esta y no se veían con la capacidad de aportar tanto dinero», expuso el alcalde, que prosiguió: «No confiamos en que nos den dinero para ello, pero, al menos, que nos den la autorización y ya buscaremos dinero aunque sea debajo de las piedras. Sin el permiso, aunque salieran nuevas ayudas para recuperar patrimonio, no podríamos postularnos».

«Una pena»

Domínguez señaló, igualmente, que la devolución de la subvención implicaría asumir los gastos del proyecto. «A lo mejor tenemos que mirar si procede una reclamación, aunque, en el peor de los casos, es una inversión. Pero necesitamos la autorización, que nos digan qué tenemos que hacer, aún no entendemos lo que ha pasado», insistió.

Con todo, se lamentó por el desarrollo de los acontecimientos: «Es una pena que no vayamos a poder celebrar el 750 aniversario de su muerte con lo que habría sido el único espacio dedicado a Jaume I en todo lo que fue su territorio, desde Montpellier hasta Murcia. No hay nada que le haga honor a su nombre y legado. Podría haber sido un elemento muy atractivo para la Comunitat y la ciudad, necesitamos espacios como este».

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