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Daños colaterales de la dana en Alzira: la ausencia de licitadores bloquea inversiones

El ayuntamiento reformula algunos de los proyectos e incrementa los precios para atraer empresas constructoras tras declarar desiertos cuatro concursos

Vista aérea de las obras en la Plaça d'Alacant de Alzira.

Vista aérea de las obras en la Plaça d'Alacant de Alzira. / Pascual Fandos

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

El Ayuntamiento de Alzira encuentra serias dificultades para encontrar empresas que se postulen a cada contrato de obras públicas que saca a licitación pública. Hasta cuatro concursos han quedado desiertos en los últimos meses ante la falta de aspirantes. La reconstrucción del territorio y de las infraestructuras que destruyó la dana del pasado 29 de octubre de 2024 concentra la maquinaria constructiva y la mano de obra y dificulta el desarrollo de actuaciones urbanísticas en otros municipios.

El concejal de Urbanismo, Andrés Gomis, confirma a Levante-EMV que el consistorio ha intentado encontrar, sin éxito, empresas constructoras para desarrollar distintos proyectos en la ciudad. Es el caso de la conversión definitiva de algunas de las rotondas provisionales instaladas durante los últimos años para regular el tráfico en algunas intersecciones. El ayuntamiento ha buscado consolidarlas sobre el pavimento una vez ha quedado demostrada su eficacia a la hora de mejorar la fluidez y la seguridad de conductores y peatones, pero se ha visto obligado a licitar de nuevo la obra.

«Nos ha pasado ya tres o cuatro veces en los últimos meses con algunos contratos, es algo bastante normal este año. Nos pasa a nosotros, pero también a otros ayuntamientos», explica el edil, que prosigue: «Siempre se realiza una valoración de costes bastante realista, pero cuando sacas los proyectos a licitación se acaban quedando desiertos. No queda otra opción que reformular el proyecto o mejorar las condiciones económicas e intentarlo de nuevo».

Un operario trabaja en las obras de la nueva plaza.

Un operario trabaja en las obras de la nueva plaza. / Pascual Fandos

«No es fácil»

La consolidación de las rotondas no es la única obra que el ayuntamiento ha sido incapaz de ejecutar ante la falta de postulantes. Tampoco se presentaron empresas a los concursos lanzados para completar los trabajos pendientes en el Fontana Mogort y acabar, de una vez por todas, una obra que se ha alargado durante años. Ni a los intentos por construir nuevas pistas deportivas cubiertas en Tulell o para intervenir en las zonas ajardinadas de la zona de la Muntanyeta de Sant Salvador.

«Hacemos todo lo posible para que estos proyectos salgan adelante, pero no es fácil. Además, hay que tener en cuenta que sufrimos las consecuencias de un problema que viene de lejos. La falta de mano de obra en el sector de la construcción no es algo nuevo, pero también es verdad que nunca había habido tanta demanda de obra pública como ahora», argumenta el edil.

Y, al igual que sucede en la vecina localidad de Carcaixent, donde la peatonalización del centro se ha visto ralentizada por las dificultades que ha encontrado la empresa constructora para disponer de maquinaria especializada, el Ayuntamiento de Alzira también ha observado cómo algunas de sus actuaciones no avanzan al ritmo que se desearía.

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