El urbanismo desmesurado preocupa a uno de cada tres vecinos de Cullera
Una encuesta revela la tensión existente entre el crecimiento urbano y la conservación del territorio
Los ciudadanos apuestan por desestacionalizar la oferta turística y fomentar alternativas al tradicional turismo de sol y playa

Terrenos en los que se proyecta el PAI Bega-Port de Cullera, conocido popularmente como el Mahattan. / Miguel Angel Montesinos

Uno de cada tres vecinos de Cullera identifica el urbanismo excesivo como uno de los problemas, sobre todo a nivel ambiental, que más les preocupa hoy en día. Así se desprende de la encuesta realizada trimestralmente por la Càtedra Ciutat de Cullera, promovida por el ayuntamiento y la Universitat de València, para analizar las opiniones de la ciudadanía respecto a distintos aspectos de la ciudad. En este informe, se centran en el urbanismo y en el turismo.
En un momento en el que el consistorio cullerense mantiene su apuesta -y ante la falta de vivienda- por impulsar el PAI Brosquil, que convertirá el litoral sur del municipio en una inmensa urbanización con edificios de entre tres y siete alturas y 4.000 viviendas, y, por otra parte, el PAI Bega-Port -conocido popularmente como el Manhattan de Cullera-, que albergará, entre otras infraestructuras, un puerto deportivo, un aparcamiento subterráneo, cuatro hoteles y 35 torres de más de 25 alturas junto a la desembocadura del Xúquer, con un total de 4.883 viviendas, el 29,30 % de los encuestados manifiesta su preocupación por los problemas ecológicos que puedan derivar de este tipo de construcciones. Concretamente, el informe refleja uns tensión entre el crecimiento urbano y la conservación del territorio. En otras palabras, la ciudadanía considera que, como se indica en la encuesta, «la urbanización descontrolada es el principal problema con impacto directo en el paisaje, la biodiversidad y la calidad de vida».
Modelo turístico
A nivel ambiental, los cullerenses no solo muestran su preocupación por este urbanismo excesivo. Un 10,75 % de los encuestados también manifiesta su preocupación por la contaminación acústica, mientras que un 17,20 % expresan su inquietud por los problemas que pueden generar los residuos ambientales. Por ello, «más del 70 % de la población apoya la protección ambiental de Cullera, aunque suponga sacrificios económicos».
La Càtedra Ciutat de Cullera también aborda algunas cuestiones relacionadas con el modelo turístico actual y qué pasos debe seguir la ciudad para ofrecer el prototipo ideal. En este sentido, el 60 % de los vecinos se manifiesta en contra de potenciar el turismo de sol y playa y apuesta por otros modelos. De hecho, el 31,45 % cree que el turismo masificado, que abarrota la ciudad verano tras verano, es uno de los principales problemas sociales, incluso por delante del paro (13,44 %) o la inmigración nacional e internacional (12,90 %). Esta situación, según la Càtedra, también se refleja en la baja valoración que reciben algunos indicadores como la calidad de la ocupación, el tráfico o el aparcamiento. En el lado opuesto, los vecinos aprueban la calidad de la mayoría de los servicios de la ciudad, entre los que destaca la educación o la limpieza, aunque reclaman mejoras en áreas estratégicas que respalden el desarrollo económico del municipio.
Frente a ese modelo de turismo masificado, el turismo cultural y patrimonial se convierte en la opción preferida por los encuestados (27 %), seguida del turismo de sol y playa (25 %), el turismo de naturaleza y gastronómico (10,2 % en ambos casos), el deportivo (6 %) y el ocio nocturno (4 %).
Con el objetivo de mejorar el modelo que define actualmente a Cullera, el 78 % considera que es necesario diversificar el modelo turístico, por lo que piden un cambio. «Hay consenso en abandonar la dependencia del turismo de sol y playa», señala el informe, que también recoge que la diversificación es una vía hacia «la sostenibilidad económica, con potencial para generar ocupación más estable y menos estacional». Por ello, consideran que las visitas culturales, patrimoniales y naturales son una alternativa para atraer visitantes durante todo el año. De hecho, durante los últimos años, el consistorio ha participado en varias jornadas, congresos y actividades para potenciar la ciudad.
El ayuntamiento, por ejemplo, acogió recientemente una jornada dirigida al sector profesional del turismo con el objetivo de posicionarse como destino idóneo para la celebración de congresos, convenciones y eventos corporativos para desestacionalizar el turismo y promover modelos sostenibles. Además, la ciudad también se ha adherido a la Red Española de Destinos por la Diversidad.
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