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La ampliación del aparcamiento del hospital de Alzira permitirá a Ribera Salud volver a hacer caja

Una de las sociedades en las que participa la empresa que gestionó la sanidad en la comarca es la propietaria de 18.000 de los 32.000 m2 que el ayuntamiento expropia en favor de la conselleria

Se expropiarán más de 30.000 metros cuadrados junto al hospital para su ampliación.

Se expropiarán más de 30.000 metros cuadrados junto al hospital para su ampliación. / Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

La expropiación de terrenos para impulsar la anhelada ampliación del aparcamiento del Hospital de la Ribera, un problema crónico que afecta a profesionales y pacientes, permitirá a Ribera Salud volver a hacer caja en Alzira más de un lustro después de la reversión que devolvió las instalaciones a la gestión pública. Ribera Salud dejó de gestionar la sanidad de la comarca con la que comparte nombre en 2018. Sin embargo, su negocio en este territorio no ha acabado. La empresa recibirá una nueva inyección económica de la Conselleria de Sanidad a través de una sociedad en la que participa en el momento en el que se materialice la anunciada expropiación de terrenos junto al hospital de Alzira. Esta permitirá desarrollar la reclamada ampliación del aparcamiento, aunque también del propio centro sanitario.

La junta de gobierno del Ayuntamiento de Alzira aprobó, tal y como publicó Levante-EMV, la pasada semana el proyecto, que prevé la expropiación de una superficie de 32.035 m2, situada entre la carretera CV-510 al norte, la carretera de la Murta al sur, parcelas rústicas al este y los terrenos del Hospital de la Ribera al oeste. La Generalitat Valenciana, a través de la conselleria, actúa como administración beneficiaria de la expropiación, vinculada a la ampliación de la infraestructura sanitaria. El departamento autonómico, que ha elaborado el proyecto, asumirá el coste del justiprecio --que asciende aproximadamente a 420.000 euros, según el proyecto inicial-- y será el encargado de ejecutar posteriormente las obras.

De los 32.035 metros cuadrados que abarcan los terrenos, al menos 18.000 pertenecen a una de las empresas vinculadas a Ribera Salud. Se trata de Infraestructuras y servicios de Alzira SA, sociedad que era propietaria del aparcamiento privado y de terrenos junto al hospital que compró ya con la previsión de una ampliación futura. Un hecho que caía por su propio peso, si se tiene en cuenta que la infraestructura hospitalaria ya nació pequeña para las necesidades que tenía que cubrir. Una estrechez que se ha hecho mayor con el crecimiento demográfico de la comarca. De ese modo, la mercantil volverá a cobrar de la conselleria después de que dejara la gestión del departamento comarcal en 2018, cuando el Govern del Botànic se negó a renovar el contrato con la adjudicataria y apostó por poner fin al llamado Modelo Alzira, que precisamente bautizó la capital ribereña.

Controversia

La ampliación del hospital, tanto para mejorar los servicios que ofrece como para incrementar el número de plazas de aparcamiento, ha figurado en la agenda política tanto del anterior gobierno autonómico como del actual, pero no ha sido hasta el pasado año cuando la maquinaria administrativa se ha puesto en marcha. Ya a principios de 2024, el Ayuntamiento de Alzira facilitó a la Conselleria de Sanidad toda la información urbanística sobre los terrenos en cuestión, una zona reservada ya en el Plan General para la ampliación del hospital y que pertenecen a la empresa en la que la sociedad gestionó la sanidad de la Ribera durante dos décadas es la dominante con un 50 %, según la información consultada por Levante-EMV. La conselleria, por su parte, inició el estudio técnico previo a la expropiación el pasado verano. El resultado, además de incrementar el número de plazas de aparcamiento, será el de la mayor modificación realizada en el centro en sus más de 25 años de vida.

Toda esta casuística ya generó controversia en el pasado. El anterior alcalde de Alzira, Diego Gómez, tuvo que defenderse en los juzgados ante una querella interpuesta por Ribera Salud al manifestar, en una asamblea ciudadana, que el aparcamiento del hospital representaba un «pelotazo urbanístico». Ya entonces, expresó que en el momento en el que la administración autonómica quisiera ampliar el centro sanitario se debería expropiar «a unos señores que están haciendo un pelotazo urbanístico en toda regla», en referencia a las empresas que conformaron la UTE (Unión Temporal de Empresas) como a la propia Ribera Salud. Primero el Juzgado de Instrucción Número 7 de Alzira y luego la Sección Tercera de la Audiencia de València sobreseyeron el caso.

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