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Los vecinos de Algemesí alertan de plagas y malos olores en casas que aún acumulan barro

El ayuntamiento admite la dificultad de localizar a los propietarios de las viviendas afectadas por las inundaciones, lo que retrasa las labores de limpieza y genera problemas de salubridad

Una vivienda con barro en Algemesí, en una imagen de archivo.

Una vivienda con barro en Algemesí, en una imagen de archivo. / Perales Iborra

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

Hace 423 días el desbordamiento del río Magro anegó de lodo y agua la gran mayoría de viviendas de Algemesí. Desde el primer momento, vecinos y vecinas, con la ayuda de los miles de voluntarios procedentes de distintos puntos de España que no dudaron en desplazarse a las poblaciones afectadas, se calzaron las botas para limpiar sus casas y deshacerse de los muebles y enseres inutilizables con el fin de recuperar poco a poco la normalidad. Sin embargo, no todos los hogares están completamente limpios, ya que todavía hay residencias que siguen con barro y agua desde aquel catastrófico 29 de octubre.

Los vecinos de las casas contiguas a estos inmuebles y comercios deshabitados ya han alertado al ayuntamiento en varias ocasiones de la situación que viven desde aquella trágica jornada y los problemas que ello conlleva. Los afectados denuncian que la falta de limpieza provoca malos olores y que el inmueble deshabitado se convierta, a su vez, en un nido de insectos y ratas, un hecho que puede acabar comportando problemas de salubridad.

Además, algunos damnificados, que ya han rehabilitado sus viviendas durante estos meses, lamentan que la presencia de agua y barro implica filtraciones y humedades en sus casas. «Una vecina nos contaba que se había reformado la cocina y la presencia de barro y agua había provocado filtraciones y las humedades estaban pasando a su vivienda. Sabemos que esto es un nido de insectos y que les está provocando problemas», explicaba el alcalde de Algemesí, José Javier Sanchis, en el último pleno tras ser preguntado por esta cuestión.

Autorización

Sanchis reconoció ser consciente de la situación que genera la presencia de barro en estas casas, pero, a su vez, recordó la dificultad a la que se está enfrentando el ayuntamiento para encontrar a los propietarios con el fin de instarles a que lleven a cabo las labores de limpieza. «En los solares, la actuación es más sencilla. El ayuntamiento les hace dos o tres requerimientos y si no hacen caso, lo acabamos limpiando nosotros y les pasamos después los gastos. En estos casos, la situación es más difícil porque el ayuntamiento no puede entrar sin ninguna autorización a estas viviendas», afirma Sanchis, quien reitera que «es muy complicado encontrar una solución».

Durante su intervención, el primer edil pidió a los vecinos afectados que comuniquen al consistorio estos casos para que se pueda llevar a cabo el proceso adiministrativo correspondiente: «Cualquier vecino que sufra una circunstancia así le recomendamos que nos lo digan para iniciar el trámite». Así, cuando el ayuntamiento recibe este tipo de peticiones, notifica a los propietarios la necesidad de limpiar la vivienda. Sin embargo, como explicó el propio alcalde, «no siempre están vivos los propietarios, por lo que nos toca buscar quiénes son los herederos». En algunos casos, los técnicos deben acudir al registro del cementerio municipal para ver quién paga las tasas y, así, contactar con ellos. Explica: «En el mejor de los casos, encontramos a la persona, pero, en muchos casos, fue una fundación quien lo pagó y, por lo tanto, no los encontramos».

Sanchis reconoce que «es complicado encontrar a los antepasados. No es tan sencillo como hacer un árbol genealógico». En estos casos, y para poder limpiar el inmueble, el ayuntamiento solo podría acceder mediante una autorización judicial, un proceso que se puede demorar en el tiempo. En sus palabras, «podrían pasar años y seguiríamos igual». El propio alcalde reconoció en el pleno que «estamos atados de piernas y manos». Por ello, pide a los afectados que informen de estos casos. «Es muy complicado y hay que seguir los trámites», concluía.

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