Vecina de Carcaixent, tras la inundación: "Tenemos interiorizado que una vez al año puede pasar, pero ha entrado más agua que nunca"
Los residentes de Cogullada intentan reponerse de un nuevo episodio climatológico adverso que pilló por sorpresa incluso a los más veteranos
"Cuando compramos la casa nos dijeron que como mucho entraban un par de dedos, pero ha sido más"

Vecinos de Cogullada limpian en barro de sus casas tras la inundación / Perasl Iborra

"El problema que sufre Cogullada con las inundaciones es algo que todos tenemos interiorizado, una vez al año, nos pasa una de estas, pero esta vez entró más agua que nunca". Mari Carmen lleva toda la vida en este barrio de Carcaixent y, mientras sacaba agua del interior de su vivienda, se mostraba sorprendida por el episodio sucedido el domingo, cuando el barranco de Barxeta se paseó a sus anchas por buena parte del municipio.
El agua se acumulaba, todavía en las primeras horas del lunes, en los principales accesos a la pedanía, que se quedó incomunicada en el momento en el que se produjo el desbordamiento. Sucedió de forma repentina y generó una sensación de angustia que solo aquellos que viven en zonas vulnerables conocen bien.

Una joven lanza a un contenedor muebles dañados por la inundación. / Perales Iborra
"Estas cosas se pasan fatal. Estuvimos todos muy nerviosos, a pesar de que el ayuntamiento nos mantuvo informados en todo momento. Pero sucedió muy rápido, apenas escuchamos decir que el barranco se había salido y ya teníamos el agua en la calle. Tenía una fuerza impresionante", rememora Mari Carmen, que añade: "Estuvimos toda la noche pendientes. Miraba el nivel del agua, cogiendo de referencia la casa de mi vecina, y cuando vi que ya bajaba un poco, me fui tranquila a dormir".
"Me asusté mucho. El coche se quedó parado, no iba ni hacia adelante ni hacia atrás"
A Juan, la inundación de la pedanía le pilló en la carretera. Bien entrada la noche, cuando trataba de acceder con su vehículo, que permanecía horas después en medio de una gran acumulación de agua en uno de los accesos a Cogullada. "La culpa fue mía, lo sé. Intenté acceder de noche, sobre las once, y creí que no habría tanta agua porque no se veía muy bien, de hecho, ni siquiera vi que había un cordón que cortaba la calle. Me equivoqué", admite.

Juan aguarda la llegada de la grúa para poder recuperar su vehículo. / Perales Iborra
Durante horas, ha esperado paciente la llegada de una grúa que rescatase el auto y recordaba lo sucedido con el alivio de quien sabe que el desenlace podría haber sido más trágico: "Me asusté mucho. El coche se quedó parado, no iba ni hacia adelante ni hacia atrás. Salí como pude y el agua me arrastraba. Me mojé entero, pero, al menos, no pasó nada más grave", indica.
"Sucedió muy rápido, apenas escuchamos decir que el barranco se había salido y ya teníamos el agua en la calle"
Varios vecinos coinciden, una vez han logrado retirar agua y barro del interior de sus viviendas, así como muebles u otros enseres que se han visto afectados, que lo vivido el domingo no fue un episodio de lluvias como los anteriores. "En mi casa, que está un poco más alta, como mucho se paseaba, el barranco no siempre había llegado a la puerta, pero las últimas barrancadas han sido muy problemáticas", asegura Mari Carmen.
"La estrenamos a lo grande"
Entre los recién llegados, la sorpresa ha sido mayúscula. "Nos acabamos de comprar la casa, ni siquiera estamos viviendo en ella, y la estrenamos a lo grande", ironiza Lluch Gómez, que añade: "Preguntamos cuando compramos si se inundaba y nos dijeron que como mucho entraban un par de dedos, pero esta vez ha sido mayor".

Garaje en el que entraron varios centímetros de agua. / Perales Iborra
Este joven se enteró de lo ocurrido ya por la noche, a través de las noticias. Ya en la mañana del lunes, acudió junto a su familia para comprobar los desperfectos: "Hemos dejado el coche donde hemos podido y ya hemos entrado con las botas de agua porque no había otra forma. Teníamos muebles de cocina y electrodomésticos en el garaje. Los muebles los hemos tirado ya, porque están inservibles, y veremos la lavadora, que ni siquiera la habíamos sacado de su embalaje", se lamenta.
Suscríbete para seguir leyendo
- La cooperativa de Alginet importará variedades de Japón para alargar la campaña del caqui
- El litoral sur de Cullera recuperará en seis meses la arena que tenía en 1950
- 45 años del secuestro de Luis Suñer: Cómo ETA se presentó en Alzira para raptar al «rey de los helados»
- Entra a robar en una vivienda de Alzira y acaba retenido en el interior por los dueños
- Medio Ambiente declara el Bosc de Ribera de Algemesí y l’Assut de Antella parajes naturales municipales tras cuatro años de parálisis
- El litoral de Cullera registra el primer seísmo del año en la provincia de Valencia
- El Papa abrirá las puertas del Vaticano a una falla de Cullera
- Un juzgado de Alzira investigará la falta de inversión en las ruinas de la Murta tras 16 años sin obras