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El refugio comarcal rescata tres animales al día desde su apertura en octubre

El centro de acogida ha recibido 170 perros y gatos en sus primeros tres meses de servicio

Más de una veintena han sido adoptados, mientras que una decena han sido acogidos temporalmente

Una voluntaria junto a algunos gatos que se encuentran en el refugio comarcal.

Una voluntaria junto a algunos gatos que se encuentran en el refugio comarcal. / Levante-EMV

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

El primer centro de acogida de animales gestionado por el Consorci de la Ribera y las mancomunidades de la Ribera Alta, la Ribera Baixa y la Safor recibe desde que abrió sus puertas a principios de octubre una media de tres animales al día en sus instalaciones ubicadas en Tavernes de la Valldigna, que cuenta con 3.035 metros cuadrados.

El refugio tiene capacidad para albergar en sus instalaciones a más de cien perros y otros cien gatos. Muchos afortunadamente se reencuentran con sus propietarios tras su desaparición, mientras que otros, lamentablemente, son abandonados por sus familias y llegan con la esperanza de encontrar una nueva familia que les brinde cariño y un hogar repleto de amor. El albergue recogió hasta el 12 de diciembre un total de 170 animales. De ellos, 23 ya han sido adoptados por un nuevo propietario, mientras que nueve han sido acogidos temporalmente por algunas familias hasta que encuentren una nueva casa de manera definitiva.

La implantación del chip, por su parte, ha permitido que catorce familias hayan podido volver a reencontrarse con sus mascotas perdidas. El centro compartió hace unas semanas uno de los reencuentros más especiales vividos desde su apertura para reivindicar la importancia de colocar el microchip a los animales. Los propios voluntarios del centro, como ya informó Levante-EMV, rescataron a un perro y, como marca el protocolo, le pasaron el lector para comprobar si tenía microchip y, así, poder localizar a su familia. En cuestión de minutos, el propietario se presentó en el refugio para recoger a Myro, que llevaba desaparecido desde noviembre y había sido denunciado en el Registro Informático Valenciano de Identificación Animal (RIVIA) de la Comunitat Valenciana. Tanto la familia como el propio Myro lloraron al reencontrarse tras tanto tiempo separados.

Este centro de acogida de animales recoge a los animales abandonados en los 61 municipios adheridos a este servicio. Con una inversión de 1.475.000 euros, a principios de octubre, y tras una década de trabajo, el refugio abrió sus puertas para recoger a los gatos y a los peludos. Las plazas para acoger a estos animales están distribuidas en distintos módulos, que se adaptan a las condiciones y necesidades de cada unos de ellos y, además, los animales pueden disfrutar en los patios comunes. El edificio también dispone de una sala de consulta veterinaria y otras para las formaciones y reuniones. Por otra parte, cuenta con un área con almacenes para guarar la comida, mantas y otros objetivos y una habitación equipada para el baño de los animales.

Las instalaciones se complementarán con un nuevo centro situado en l'Alcúdia, que prevé abrir sus puertas a principios de este 2026, por lo que ambos albergues se repartirán a los distintos municipios adheridos en base a criterios de proximidad. Los refugios no solo acogen a los animales abandonados y les buscan un nuevo hogar, sino que también apuestan por la formación del personal, el desarrollo de campañas de sensibilización a la ciudadanía y el fomento del voluntariado.

Protocolos

Los voluntarios de esta protectora siguen una serie de protocolos para que los animales encuentren a la familia más adecuada con la que compartir hogar con el objetivo de garantizar el bienestar de los perros y gatos y que, a su vez, estos no regresen a las instalaciones.

El centro de acogida sigue un protocolo de adopción responsable, que se ha reforzado durante estas últimas semanas, y con motivo de la Navidad, para evitar que las acogidas terminen en abandonos. "Si llegan y nos dicen que es un regalo para Navidad, directamente les decimos que no", señalaban a este diario hace unos días.

El albergue entrega un formulario a las familias interesadas en llevar a cabo la acogida para que les cuenten su experiencia, el estilo de vida y el entorno en el que vivirá el animal. Además, los voluntarios realizan una entrevista, ya sea telefónica o presencial, para resolver dudas y asegurarse de que el animal encaja con la familia. Una vez realizada esta parte, se lleva a cabo el primer contacto entre el animal y el posible propietario. En el caso de que sean compatibles,se firma un contrato de adopción y se realiza un seguimiento -fotografías, vídeos o llamadas- para conocer cómo está siendo la adopción.

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