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La Mancomunitat de la Ribera Alta cumple 30 años como "un balón de oxígeno" para los ayuntamientos pequeños

La presidenta del ente reclama una mayor financiación por parte de las administraciones superiores para reforzar y ampliar la cartera de servicios

Uno de los retos de futuro pasa por mejorar la vertebración del territorio a través del transporte público

La presidenta de la Mancomunitat de la Ribera Alta, Paqui Momparler.

La presidenta de la Mancomunitat de la Ribera Alta, Paqui Momparler. / R. S.

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

La Mancomunitat de la Ribera Alta alcanza las tres décadas de funcionamiento convertida en un referente de la vertebración del territorio y del consenso político. Con el lema "fem comarca" como bandera, la entidad supramunicipal celebra su aniversario con muchos hitos conseguidos y no pocos retos en el horizonte. Su presidenta, Paqui Momparler, tiene claro que representa "un balón de oxígeno" para los ayuntamientos pequeños por su cartera de servicios. Sin embargo, la infrafinanciación que sufre la entidad le impide abarcar todos sus objetivos, como el de ofrecer una red de transporte público.

Momparler ha reivindicado la labor de la mancomunidad durante estos treinta años, en los que se ha ganado, a pulso, el adjetivo "indispensable" para la comarca a la que representa. "Hay muchas cosas que los pueblos pequeños, si no se aprovechara la economía de escala del servicio mancomunado, no podríamos tener", ha afirmado la también alcaldesa de Senyera.

Aunque una de sus labores más conocidas es la de la gestión de residuos, la presidenta ha valorado los recursos que se ofrecen: "Hablamos de servicios de arquitectura u otros técnicos, captación de proyectos europeos, los ADL, las bolsas de trabajadores… U otros que pasan desapercibidos, como el de traducción y corrección de textos o el de mesas y sillas. En los ayuntamientos grandes también participamos, pero de otras formas, aunque no todo el mundo lo sabe, la Mancomunitat es todavía una desconocida para parte de la ciudadanía".

Origen

El 11 de enero de 1996 cerró, con la constitución de la Mancomunitat de la Ribera Alta, años y años de debate político. Si bien ya se planteó la posibilidad de crear agrupaciones de municipios tras la rotura de la presa de Tous, no fue hasta 1992 cuando el consenso empezó a tomar forma. Francesc Signes, que fue el primer presidente, Emili Gregori, María Ángeles Crespo, Vicent Choví, Domingo Morcillo y Gerard Donat estructuraron los primeros estatutos de un proyecto que nación con el objetivo de perdurar en el tiempo.

Y así ha sido. Contribuyó a la constitución de un consorcio que uniese a las dos mancomunidades y coordinase las políticas comunes, allá por 2001. Ha desarrollado proyectos económicos, laborales, energéticos, medioambientales, turísticos, de servicios sociales, vivienda o culturales de diversa índole a lo largo de estos años. Solo en la década actual, ha puesto en marcha un sistema de recogida de residuos sólidos urbanos que inició el modelo "puerta a puerta" en nueve municipios. En la actualidad ya se ofrece en catorce. A ello se ha sumado la ejecución de una vía verde sobre el trazado del antiguo "trenet" o la puesta en marcha de una oficina de gestión tributaria que se hace cargo del cobro de la tasa de la basura de 25 localidades. También se ha inaugurado un centro de acogida para animales.

La mancomunidad ha colgado una lona conmemorativa en su sede.

La mancomunidad ha colgado una lona conmemorativa en su sede. / Levante-EMV

Agenda de actos

Con todo, queda todavía mucho por hacer. Uno de los principales retos de cara al futuro tiene que ver con la obtención de recursos económicos suficientes para reforzar y ampliar la cartera de servicios. "Necesitamos una financiación mayor, dependemos totalmente de las cuotas de los ayuntamientos, aunque también recibimos ingresos de pequeños programas y ayudas. Hace falta que, desde las administraciones superiores, se crea en nuestra labor y se elimine ese estigma de que estamos repitiendo funciones. Ocupamos los vacíos que no llegan a cubrir ni los ayuntamientos ni la Diputació o el Consell", ha expuesto Momparler, que ha concluido: "Con mayor financiación, podríamos abordar proyectos más ambiciosos, como el de tener una comarca con un mejor transporte público".

De cara al año que acaba de empezar, la Mancomunitat de la Ribera Alta ha preparado una amplia agenda de actividades y proyectos con los que conmemorar su aniversario: un convenio de colaboración con la Asociación de Municipios de Cabo Verde, la publicación de un libro, un encuentro de mancomunidades, ponencias y jornadas sobre empleo, igualdad o comercio, una feria animalista, una ruta ciclista por la vía verde del "trenet" o el torneo de pilota valenciana son algunas de las iniciativas previstas.

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