45 años del secuestro de Luis Suñer: Cómo ETA se presentó en Alzira para raptar al «rey de los helados»
El empresario y fundador de Avidesa fue capturado el 13 de enero de 1981, también martes como este año, y permaneció encerrado en dos enclaves distintos hasta su puesta en libertad
Pasó gran parte de su cautiverio en un zulo, escondido en el patio de un comercio de un municipio de la Safor, vigilado por un comando terrorista valenciano
La familia pagó un rescate de más de trescientos millones de pesetas

Fotografía que ETA envió a la familia Suñer como prueba de vida para cobrar el rescate. / Sergi Moyano / Libros del KO

Martes y trece. El calendario de 2026 y el de 1981 coinciden cuando se cumplen cuarenta y cinco años de uno de los sucesos que mayor impacto generó en la sociedad alzireña: el secuestro del empresario Luis Suñer, fundador de Avidesa y Cartonajes Suñer, por parte de la banda terrorista ETA.
Hasta la publicación del libro «Operación Apolo», del periodista de Carcaixent Sergi Moyano, eran muchas las incógnitas que todavía existían alrededor del rapto del magnate. Su obra permitió desvelar muchas de ellas y reconstruir lo sucedido entre aquel 13 de enero de 1981 y el 14 de abril del mismo año, en el que recuperó su libertad.

Portada de este diario del 15 de enero de 1981. / Levante-EMV
La investigación de Moyano, que tuvo acceso tanto al sumario del caso de la Audiencia Nacional como al testimonio directo de uno de los secuestradores, entre otras fuentes, reveló la existencia de un comando que, inicialmente, contaba con tres valencianos entre sus miembros. Este quedó reducido a cuatro personas, dos veteranos militantes de ETA político-militar, entre ellos una terrorista con delitos de sangre; un valenciano y un madrileño que se había afincado e integrado perfectamente en un municipio de la Safor.
Bombas en la costa
Este comando valenciano, que nunca fue identificado ni compareció ante la justicia, inició su actividad terrorista con las bombas que en el verano de 1980 explotaron en Xàbia. Por aquella época, el Gobierno publicó un listado de los mayores contribuyentes de España, en el que Suñer aparecía en lo más alto, lo que situó al fundador de Avidesa en el foco de uno de los brazos de la banda terrorista ETA.

Suñer atiende a los medios de comunicación tras ser liberado. / Levante-EMV
Con el apoyo de otros tres terroristas, el asalto a la fábrica de helados se saldó con el secuestro de Luis Suñer, que fue trasladado a pocos kilómetros de su hogar. Los dos integrantes que no eran de origen vasco habían aprovechado la reforma de una inmueble en el que pretendían abrir un negocio en la comarca de la Safor para construir un minúsculo zulo en el que escondieron al magnate durante dos meses y medio. El suceso generó una gran conmoción en Alzira, aunque también en la sociedad valenciana.
Según el relato de Moyano, el secuestro duró más de lo esperado. Con el golpe de Estado de Antonio Tejero el 23-F y la negociación de la disolución de ETA PM como mar de fondo, el comando tuvo que solicitar a la dirección de la banda terrorista un cambio de ubicación de Suñer, ante el empeoramiento de su estado de salud. El 28 de marzo, los captores aprovecharon una caja de una nevera que reforzaron con un armazón de madera para trasladar al alzireño desde el zulo inicial a un punto de encuentro entre València y Sagunt con una furgoneta Citröen CS de color blanco en la que ni siquiera se podían cerrar las puertas traseras, por lo que llevaba colgado un trapo rojo. Fue entregado a un segundo comando que lo trasladó a Trasmoz (Zaragoza).

Carta que Luis Suñer escribió a su familia días antes de su liberación. / Sergi Moyano / Libros del KO
Rescate millonario
Los terroristas dejaron a Suñer en libertad, finalmente, en Alberite, un pueblo situado a ocho kilómetros de Logroño el 14 de abril. Previo pago de un rescate. El autor relató que la familia abonó 325 millones de pesetas que salieron de la sede central del Banco de España. Eran billetes pequeños marcados para que la policía pudiera seguir su rastro. Una parte de aquel dinero, alrededor de unos sesenta millones, se utilizó para financiar el rodaje de la película «La fuga de Segovia», obra de Imanol Uribe basada en un hecho real, la fuga en abril de 1976 de 28 presos, en su mayoría pertenecientes a ETA político militar.

Suñer, junto a su familia, tras ser liberado de su cautiverio. / Levante-EMV
De igual modo, la banda terrorista trató de dar salida al dinero del rescate, los conocidos como «suñerdólares» entre los propios integrantes, a través de diferentes bancos de Europa, de Francia a Suiza pasando por Bélgica o Luxemburgo, a los que miembros de la organización acudían a cambiar el dinero, lo que propició algunas detenciones y la recuperación de parte del dinero.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un ciberataque paraliza durante dos días al gigante valenciano de los zumos
- Una inversión de nueve millones reformará el paseo marítimo de Cullera para reforzar su protección frente a los temporales
- Oculto con plásticos negros y tras el rótulo de una ferretería cerrada: así operaba el taller clandestino clausurado por la Guardia Civil en Guadassuar
- Un promotor inyecta 70 millones de euros para construir 440 viviendas en Alzira en cuatro años
- El dragado del puerto extrae sedimentos que llenarían 68 piscinas olímpicas para regenerar playas de Cullera y Tavernes
- La familia de Álex, el menor asesinado en Sueca, abre una recaudación para cubrir los gastos judiciales
- SOS en Alzira al no poder atender en casa a su hijo con discapacidad por su agresividad: '¿Qué más tiene que pasar?
- La peña valencianista Che Collons propone a la diputación crear un museo dedicado a Puchades