Alberic planta cara al ciberacoso
La Guardia Civil investiga la presencia de perfiles sociales, en los que se «burla y humilla públicamente» a jóvenes
«Los padres me han transmitido que los niños lo están pasando muy mal y no quieren ir a clase»

Agentes de la Policía Local de Alberic frente al instituto, en una imagen de archivo. / J.M. López

«Tolerancia cero con el acoso». Ese es el mensaje que ha lanzado el alcalde de Alberic, Toño Carratalá, tras detectar la existencia de varios perfiles en la red social Instagram dedicados a «burlarse y humillar públicamente» a otros jóvenes de la localidad. El primer edil ha denunciado los hechos ante la Unidad de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil y, a su vez, ha alertado al equipo directivo de los centros educativos del municipio para frenar esta práctica que, como él mismo ha señalado en un comunicado difundido en sus redes sociales, «atenta directamente contra la dignidad y la salud emocional de los menores».
Tras la denuncia, Carratalá ha explicado a Levante-EMV que algunos padres del municipio se han puesto en contacto con él para señalarle la situación que están viviendo durante los últimos días sus hijos tras la difusión de estos comentarios en redes sociales. En sus palabras, «los padres me han transmitido que los niños lo están pasando muy mal y no quieren ir a clase». Añade que el ciberacoso provoca que los insultos y mensajes se mantengan activos y se reproduzcan las 24 horas del día, un hecho que comporta que el menor se sienta acosado de forma constante. La cuenta de Instagram ha sido cerrada, mientras la Guardia Civil mantiene abierta la investigación para determinar si los hechos constituyen un delito. En este sentido, el primer edil reconoce la importancia de visibilizar el problema y abordarlo con todas las herramientas legales disponibles. «Cuando puede haber indicios de delito, se ponen los hechos en conocimiento de los cuerpos y fuerzas de seguridad para que investiguen y actúen en consecuencia. También significa unir a todas las instituciones implicadas para afrontar el problema de manera coordinada», reconoce, a la vez que manifiesta la necesidad de «apelar a la conciencia y a la labor educativa de las familias, que son las responsables de sus hijos menores».
El primer edil hace un llamamiento a los padres y familias de los menores para evitar el ciberacoso y toda clase de conductas que atenten contra los menores. «Ellos son los principales responsables de lo que hacen sus hijos en las redes sociales. Este tipo de conductas pueden derivar en casos graves de bullying, con consecuencias muy serias para quien los sufre», insiste. Recuerda a las familias que tienen «la responsabilidad de saber qué hacen los hijos con el móvil». Lamenta que esta práctica daña la salud mental de los menores no solo en el centro, sino también fuera de las aulas, y especialmente detrás de las pantallas, donde se están llevando a cabo estas actitudes. Añade: «No pueden utilizar los teléfonos en clase, por lo que estas cuentas se están manejando desde el exterior. El acoso va más allá de las aulas».
«Los padres me han transmitido que los niños lo están pasando muy mal y no quieren ir a clase».
Carratalá aprovecha para poner en valor el trabajo que está llevando a cabo el equipo de orientación del instituto del municipio junto al psicólogo municipal, que acude una vez a la semana para trabajar con los jóvenes. «No queremos señalar ni estigmatizar a este centro porque en él se llevan a cabo charlas y actividades para combatir el bullying y son los primeros que han manifestado su preocupación». Insiste en que «el problema está fuera de las aulas, ya que no hay control en las redes sociales».
En el comunicado, el primer edil señala que, no solo como alcalde, sino también como padre, «no puedo ni quiero mirar hacia otro lado». Alerta de que estos comentarios o perfiles no son «una broma no es diversión ni es una chiquillada».
«Nada queda impune»
Las redes sociales se han convertido en un espacio propicio para los insultos y las burlas, favorecidas por el anonimato. Sin embargo, el alcalde Alberic recuerda que «nada de lo que se hace en redes sociales es anónimo ni queda impune, ya que todo se puede rastrear». A su vez, también lanza un mensaje a los adolescentes que piensan que «no tiene importancia» y les advierte de que estas situaciones pueden acabar convirtiéndose en un grave problema legal, no solo para los creadores del contenido, sino también para las familias de los menores.
El consistorio defiende la obligación de «prevenir, proteger y actuar con firmeza», ya que, en sus palabras, «un teléfono no es un juguete inocente». «Mal utilizarlo, puede hacer mucho daño a otras personas y también a nuestros propios hijos», afirma.
En cuanto a la libertad de expresión de estas plataformas, Carratalá añade que esta «termina donde comienza el respeto a los demás». Por ello, Alberic planta cara al ciberacoso y se niega a «permitir que nadie humille, señale o haga daño a otras personas desde el anonimato de una pantalla». «Cuidar de nuestros jóvenes es una obligación colectiva, y en este tema no pienso dar ni un paso atrás», concluye el escrito. Tras este comunicado, las familias del municipio han aplaudido este acto «de valentía».
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